El conflicto entre los trabajadores viales de Chubut y el Gobierno provincial sumó un nuevo capítulo, en un clima de creciente tensión que combina reclamos salariales, cuestionamientos a las condiciones laborales y cruces públicos con funcionarios.
La situación se vio atravesada además por versiones difundidas desde un portal digital que calificó como “violenta” una manifestación dentro de las oficinas de Vialidad Provincial, lo que generó una inmediata reacción de los trabajadores, quienes rechazan esa caracterización y aseguran que se trató de un reclamo legítimo.
Según pudo reconstruirse, el malestar viene acumulándose desde hace meses. Los trabajadores sostienen que no hubo avances en materia de recomposición salarial y denuncian además la falta de inversión en maquinaria, vehículos y mejoras edilicias.
El punto de quiebre habría sido una reunión reciente en la que esperaban definiciones concretas sobre aumentos. Sin embargo, afirman que no hubo propuesta alguna y que solo se planteó la imposibilidad financiera del Estado, sin exhibir datos que respalden esa situación.
En ese contexto, un grupo de trabajadores se movilizó dentro del edificio de Vialidad para exigir respuestas a las autoridades. Desde el Gobierno provincial, en tanto, se calificó la protesta como “desmedida” y se adelantó la posibilidad de acciones legales.
Lejos de esa interpretación, desde el sector laboral remarcan que no hubo hechos de violencia y que la presencia en oficinas respondió a la necesidad de obtener respuestas inmediatas ante la falta de diálogo efectivo.
El conflicto derivó en la intervención de la Secretaría de Trabajo, que dictó la conciliación obligatoria. No obstante, el gremio advirtió que los plazos fijados para la audiencia resultan extensos frente a la urgencia del reclamo.
En paralelo, también se cuestionó la presencia policial en dependencias de Vialidad durante la jornada, interpretada por los trabajadores como un gesto intimidatorio.
Otro foco de tensión se generó a partir de declaraciones del ministro de Infraestructura, quien habló de posibles descuentos salariales por medidas de fuerza. Desde el sector obrero aseguran que no hubo paro efectivo y que los trabajadores cumplieron con sus tareas, por lo que consideran improcedente cualquier sanción en ese sentido.
Con este escenario, el conflicto sigue abierto y sin una resolución inmediata a la vista, mientras crece la expectativa por una convocatoria que permita encauzar las negociaciones y evitar una profundización de la disputa.






