CHUBUT: TARIFAS DE AVISTAJE DE BALLENAS 2025: AJUSTE POR INFLACIÓN Y SOSTENIBILIDAD DEL SERVICIO

Los prestadores de servicios de avistaje de ballenas en Puerto Pirámides han definido los valores para la temporada 2025, manteniendo su estrategia histórica de equiparación con el costo de una excursión a Península Valdés o Punta Tombo.

A pesar de la inflación acumulada, la suba será del 20 %, permitiendo sostener la actividad sin perder competitividad en el mercado turístico.

Tarifas 2025

Mayores: Temporada baja: $125.000 | Temporada alta: $150.000

Menores: 50 % del valor de adultos

Estudiantes: Temporada baja: $75.000 | Temporada alta: $90.000

ESTRATEGIA DE PRECIOS Y CONTEXTO ECONÓMICO

Desde hace 30 años, el sector turístico de la región ha mantenido una política de ajuste en función de la inflación y de los costos operativos, buscando no desfasarse de la escala histórica de valores. Los operadores coinciden en que el ajuste de este año apenas compensa la inflación y que, en comparación con otras actividades turísticas, el precio del avistaje sigue dentro de los parámetros normales para el mercado argentino.

El 85 % al 90 % de los turistas que eligen el avistaje de ballenas en la región son argentinos, lo que reafirma la necesidad de fijar tarifas accesibles dentro del contexto económico local. No obstante, reconocen que para los extranjeros los costos pueden resultar elevados debido a las variables macroeconómicas del país.

INVERSIÓN Y COSTOS OPERATIVOS

Detrás del precio de cada excursión hay una estructura de costos significativa. La operación de una embarcación para avistaje requiere una inversión de aproximadamente 400.000 dólares, con costos aún mayores cuando se utilizan equipos de alta calidad.

Además, los prestadores deben abonar un cánon al Estado provincial que en algunos casos asciende a 45 millones de pesos anuales, lo que impacta directamente en la estructura de costos.

UNA ACTIVIDAD QUE REQUIERE EQUILIBRIO FINANCIERO

A simple vista, el valor de una excursión puede parecer elevado, pero cuando se considera la inversión en embarcaciones, el mantenimiento, los costos salariales y la amortización de los equipos, la tarifa resulta justificada. Los operadores sostienen que siempre buscan mantener un equilibrio entre la rentabilidad del negocio y la accesibilidad para los turistas.

El avistaje de ballenas no solo es una experiencia única, sino que también contribuye a la conservación y al desarrollo económico de la región. Con una demanda mayoritariamente nacional, la fijación de tarifas debe ser estratégica para garantizar la continuidad del servicio sin perder competitividad.

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