Desde Puerto Madryn, con base en la biodiversidad del Golfo Nuevo, la ciencia argentina vuelve a dar un paso relevante en la búsqueda de alternativas para enfermedades neurodegenerativas.
La protagonista es la doctora en Biología Tamara Rubilar, investigadora del CCT CONICET-CENPAT y docente de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.
Rubilar lidera una línea de investigación que busca validar compuestos marinos como posibles aliados en enfermedades como el Parkinson, a partir del Echinochrome A, un pigmento natural presente en el erizo de mar con propiedades antioxidantes.
Pero el dato distintivo es que este desarrollo no se limita al laboratorio. En Puerto Madryn, a través de su empresa Erisea, la investigadora lleva adelante un cultivo controlado de erizos de mar, del cual se obtienen las huevas que funcionan como materia prima para la elaboración de antioxidantes. Este modelo permite garantizar trazabilidad, sustentabilidad y calidad en toda la cadena de producción.
A su vez, junto a Promarine —también radicada en la ciudad—, ese conocimiento se traduce en productos que ya han logrado inserción internacional, consolidando un circuito virtuoso entre ciencia, producción y mercado.
El nuevo proyecto cuenta con respaldo del CONICET y equipos de la Universidad de Buenos Aires, con financiamiento específico para investigación. En las próximas semanas comenzarán ensayos en modelos experimentales —ratones, drosophila y C. elegans— para evaluar su potencial neuroprotector, antiinflamatorio y antioxidante en Parkinson.
UN CAMINO QUE VA DEL LABORATORIO AL PACIENTE
La trayectoria de Rubilar es un caso emblemático de ciencia aplicada con impacto real. Su investigación, que tuvo un origen personal, logró trascender el ámbito académico y convertirse en un desarrollo biotecnológico concreto, hoy en expansión.
En esta nueva etapa, el objetivo es dar un paso más: validar científicamente estos compuestos en enfermedades complejas, con el desafío de generar evidencia sólida que permita avanzar hacia aplicaciones en salud.
PARKINSON EN FASE EXPERIMENTAL Y ELA EN ETAPA INCIPIENTE
Mientras los estudios sobre Parkinson están próximos a iniciarse, también comenzó a gestarse una línea vinculada a la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Esta surge a partir de reportes de personas que consumen el antioxidante y manifestaron mejoras en síntomas como la deglución y la fatiga.
Sin embargo, la propia investigadora remarca la necesidad de prudencia: se trata de un proceso incipiente, en etapa de conformación de equipos médicos y científicos, y lejos aún de poder considerarse un tratamiento o una cura.
CIENCIA CON IDENTIDAD PATAGÓNICA
El proyecto forma parte de una red interinstitucional orientada a validar “neuroprotectores marinos” y refleja un modelo de desarrollo basado en la integración de conocimiento, recursos naturales y capacidades locales.
Desde Puerto Madryn, con erizos cultivados en sus propias costas y ciencia de primer nivel, se construye así una línea de trabajo que proyecta a la región en el mapa global de la biotecnología, con una premisa clara: transformar la biodiversidad en herramientas que mejoren la calidad de vida.





