🌎 Un proyecto que apuesta a una Argentina más conectada, sustentable y competitiva desde el sur.
La imagen es potente: un barco chubutense cruzando las aguas del Atlántico Sur, llevando contenedores con producción fueguina hacia el corazón del país. No se trata de un sueño futurista, sino de un proyecto que empieza a consolidarse con protagonistas reales, puertos concretos y un objetivo común: conectar la Patagonia con el norte argentino a través de un corredor fluviomarítimo regular, eficiente y sustentable.
Uno de esos protagonistas es Harry Woodley, titular de Mimosa Transportes, empresa de capitales madrynenses con larga trayectoria en el cabotaje marítimo. En diálogo con Radio Patagonia, Woodley confirmó lo que hasta hace poco era apenas una posibilidad en estudio: “Estamos a un paso de comenzar a operar con un buque portacontenedores entre Punta Quilla, en Santa Cruz, y el puerto de La Plata. Es una ruta que permitiría movilizar miles de pallets quincenalmente, optimizando costos y tiempos para la producción del sur argentino”.
La propuesta fue discutida días atrás en una reunión virtual organizada por la Asociación Intermodal de América del Sur (AIMAS), de la que participaron actores clave: puertos, operadores logísticos, empresas industriales y navieras. El denominador común: la decisión de empezar “con lo que hay”, sin esperar grandes reformas legales ni inversiones faraónicas.
Participaron referentes como José Lojo (Puerto La Plata), Walter Uribe (Unidad Ejecutora Portuaria de Santa Cruz), Ricardo Rodríguez (Puerto Punta Quilla), los directores de TECNOMyL SA, Paulino Rossi, Harry Woodley (Mimosa Transportes), Gustavo Hector Deleersnyder, y representantes de MissionLine Logistics SA, DEFILAP – DEPOSITO FISCAL LA PLATA, Transportes Petrel, entre otros.
“El barco está, la logística también. Hay voluntad pública y privada. Podemos poner en marcha el corredor ya mismo”, asegura Woodley. Su tono no es grandilocuente, sino convencido. Y es que el impulso no viene solo desde la teoría: empresas como TECNOMyL, con base en Tierra del Fuego, necesitan mover su producción de forma más económica y previsible. Hoy, casi todo depende del transporte por camión. El nuevo esquema intermodal –camión, puerto, barco, puerto, camión– permitiría mover más de 6.000 pallets cada 15 días desde el extremo sur hasta Buenos Aires, e incluso más allá.
Mimosa, como línea marítima regional, tiene un rol central. “Para nosotros, es una oportunidad estratégica. Pero también es una responsabilidad: somos una empresa de bandera chubutense, y sabemos lo que significa construir desde el sur, con trabajo local y visión federal”, destaca el empresario.
El proyecto contempla iniciar con una frecuencia quincenal entre Punta Quilla y La Plata, aunque no se descarta sumar escalas como Mar del Plata según la evolución de la demanda. Desde AIMAS subrayan que esta modalidad es más que un cambio de ruta: es un paso hacia una Argentina interconectada por agua, menos dependiente del asfalto y más amigable con el medio ambiente.
La nota completa con Harry Woodley: (AUDIO)


