HAY QUE PEGARLE AL CHANCHO PARA QUE APAREZCA EL DUEÑO

Tras la difusión del faltante de aulas en la Escuela 7733, Infraestructura Provincial tomó la segunda etapa de la obra y promete aulas y cocina para agosto. Mientras tanto, 70 alumnos serán reubicados.

La frase popular que eligieron las familias resume el momento: hubo que visibilizar el problema para que aparecieran los responsables. Tras la publicación del viernes sobre la falta de aulas en la Escuela Secundaria N° 7733, que deja a unos 70 alumnos sin espacio físico para el ciclo 2026, se activaron gestiones oficiales y comenzaron movimientos concretos.

El viernes 27 de febrero se hicieron presentes en la institución el secretario de Infraestructura de la Provincia, Hernán Tórtola, junto a Supervisión, Delegación Administrativa y personal de Obras Públicas. Según informaron las familias y la propia dirección del establecimiento, Infraestructura Provincial asumió formalmente la segunda etapa de la obra, que ya no dependería del Ministerio de Educación.

El proyecto contempla la construcción en seco  de las aulas faltantes y una cocina. El SUM (gimnasio) quedaría fuera de esta etapa.

De acuerdo a lo comunicado por Tórtola, el objetivo es que las nuevas aulas y la cocina estén finalizadas “para después del receso invernal”, es decir, en agosto.

REUBICACIÓN PROVISORIA

Mientras tanto, el cupo de estudiantes que hoy no cuenta con espacio físico en la institución será reacomodado en el Colegio de Enfermería, en un esquema de rotación de cursos hasta que la ampliación esté concluida.

La solución transitoria no conforma plenamente a las familias, que decidieron continuar con las gestiones formales. Este lunes se presentaron en la Defensoría de Familia, Niñez y Adolescencia, donde serán recibidas el viernes por la Dra. Isabel Martínez. Además, dejaron asentado el reclamo en el sistema de Defensoría, que derivará la actuación a Rawson para que se soliciten explicaciones al Ministerio de Educación.

También presentaron notas en Obras Públicas y en Supervisión de Escuelas Secundarias, dejando constancia en libro de actas.

“CALMAR LAS ANSIEDADES”

Según relataron madres representantes, el propio Tórtola se comunicó para transmitir “buenas noticias” y pedir que se “calmen las ansiedades”, en referencia a la difusión pública del conflicto.

Sin embargo, las familias sostienen que mantendrán la visibilización hasta ver el inicio efectivo de la obra. “A las palabras se las lleva el viento”, señalaron.

La comunidad educativa reconoce que hubo un cambio: ahora hay nombre y apellido del área responsable. Pero también advierte que seguirá golpeando puertas hasta que las aulas estén construidas y los estudiantes dentro del edificio que les corresponde.

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