INDIGNACIÓN Y DOLOR: EL FEMICIDA DE MICAELA ORTEGA ENVIÓ UN MENSAJE A SU MADRE DESDE LA CÁRCEL.LA ENTREVISTA A MONICA CID

Jonathan Luna, condenado a prisión perpetua por el femicidio de Micaela Ortega —la primera víctima en Argentina de grooming seguido de muerte— volvió a provocar dolor y repudio al enviar un mensaje por redes sociales a la madre de la niña, Mónica Cid, pidiéndole perdón.

El contacto se produjo a través de un perfil de Facebook bajo el nombre “Jon Jony”. “Espero que algún día usted me pueda perdonar, hoy estoy pagando mi error”, escribió Luna desde la Unidad Penal N° 32 de Florencio Varela, donde cumple su condena. En agosto de 2022, el femicida cambió su identidad a “Yoana” Luna y fue alojado en un pabellón de diversidad sexual.

La abogada de la familia, María Fernanda Petersen, presentó de inmediato un escrito ante el Juzgado de Ejecución Penal N° 1 de Bahía Blanca solicitando que se requise el calabozo del condenado y se lo sancione. “Es impensado el nivel de perversión que tiene”, afirmó Petersen, y recordó que Luna había asegurado meses atrás al Comité contra la Tortura bonaerense que no tenía acceso a un teléfono.

En diálogo con Radio Patagonia, Mónica Cid relató que el jueves pasado vio en la pantalla de su celular la notificación del mensaje. “Lo primero que sentí fue miedo, pero no miedo por mí, sino por la sensación de estar fallando en la prevención. Yo siempre digo que mi hija está muerta, que su asesino está preso y que no va a hacer daño… pero me di cuenta de que eso era mentira. Luna sigue siendo lo mismo que hizo con Mica, lo único que lo detiene son unos barrotes para que no salga a matar, pero sí para vulnerar derechos de niños y niñas”, dijo.

La mujer expresó también su indignación por la facilidad con la que un condenado por grooming accedió a la “herramienta del delito”: “Es como a un homicida dejarle el arma. No hay controles, sigue habiendo desconocimiento y un Estado cómplice”.

El femicidio de Micaela, ocurrido en 2016 en Bahía Blanca, fue un caso emblemático que impulsó la sanción de la Ley de Grooming en Argentina. Luna había captado a la niña haciéndose pasar por una chica en Facebook y la convenció para encontrarse; luego la asesinó y ocultó su cuerpo, hallado un mes después.

Nueve años después, Mónica mantiene su compromiso con la prevención y acompaña a otras víctimas a través de programas y charlas: “Cuando me pasó lo de Mica tenía dos salidas: morirme con ella o ver qué hacía con lo que nos había tocado. Elegí el camino más difícil: seguir viviendo e intentar cambiar un poquito la realidad de nuestros niños y niñas. Muchas veces me caigo y me vuelvo a levantar, junto mis pedazos y sigo. Es difícil, muy difícil”.

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