A los 68 años falleció Marita Monteleone, la histórica locutora que durante décadas acompañó la vida cotidiana de millones de argentinos a través de los servicios telefónicos de ENTel y Telefónica. Su voz quedó asociada para siempre a frases que forman parte de la memoria colectiva, como el inolvidable: «El número solicitado no corresponde a un abonado en servicio».
Pero detrás de aquellas grabaciones existía una extensa trayectoria profesional que la convirtió en una de las locutoras más reconocidas del país.
Nacida en el barrio porteño de Caballito, inició su carrera en la radio tras recibirse de locutora. Con perseverancia logró abrirse camino en Radio Mitre y posteriormente pasó por algunas de las emisoras más importantes de la Argentina, entre ellas Radio El Mundo, Radio Nacional, Radio Del Plata, Radio La Red y Radio Splendid.
Su talento la llevó a compartir micrófono con figuras emblemáticas como Silvio Soldán, Héctor Larrea, Juan Carlos Mareco y Juan Carlos Altavista. A lo largo de su carrera obtuvo dos premios Martín Fierro a la Mejor Labor en Locución, en 2001 y 2011.
Sin embargo, fue su trabajo en los servicios telefónicos el que la transformó en una voz inconfundible para varias generaciones.
Desde 1988 comenzó a grabar mensajes automáticos para ENTel y luego continuó esa tarea para Telefónica de Argentina tras la privatización de la empresa.
Así, pasó a formar parte de la vida diaria de millones de usuarios a través de distintos números emblemáticos.
Fue la voz de la línea 113 de la hora oficial, de los mensajes automáticos que anunciaban errores o congestionamientos en las comunicaciones y también del tradicional servicio 110 de información telefónica.
Su aporte alcanzó un récord tecnológico para la época cuando grabó la guía telefónica completa del país para digitalizar el servicio 110.
Durante más de un año y medio trabajó jornadas de ocho horas diarias registrando alrededor de 215 mil archivos de voz con nombres, apellidos y calles de toda la Argentina.
Además de la locución, desarrolló una destacada carrera como cantante de tango, actividad que la acompañó durante toda su vida artística.
Con espectáculos como «Locutango» combinó sus dos grandes pasiones: la radio y la música ciudadana.
En 2022 recibió un nuevo reconocimiento cuando la Legislatura porteña la declaró Personalidad Destacada de la Cultura.
Con su partida se apaga una de las voces más familiares de la Argentina. Una voz que durante décadas marcó la hora oficial, informó números telefónicos y respondió miles de llamadas automáticas, convirtiéndose en una presencia cotidiana e inolvidable para millones de personas.
Un grupo de locutores del País, encabezados por Mariano Chiesa grabó un homenaje audiovisual para despedirla.


