ORGULLO MADRYNENSE EN ÁMSTERDAM: ESTUDIANTES DE LA ESCUELA 741 GANARON EL PRIMER PUESTO LATINOAMERICANO DEL CENTRO ANA FRANK

Mía Marchisio y Mía Vázquez, alumnas de sexto año de la Escuela N.° 741 «Bombero Voluntario Juan Manuel Passerini», viajaron a los Países Bajos tras consagrarse ganadoras del prestigioso concurso del Centro Ana Frank. Su proyecto sobre identidad y memoria colectiva cautivó a un jurado internacional.

La historia del Movimiento Colibríes —el programa de voluntariado escolar inspirado en el legado del bombero voluntario Juan Manuel Passerini— sigue sumando hitos inolvidables. En esta ocasión, las protagonistas son Mía Marchisio y Mía Vázquez, estudiantes del último año de la Escuela N.° 741 de Puerto Madryn, quienes recientemente regresaron de una experiencia transformadora en Ámsterdam.

Del aula al mundo

Las jóvenes lideran el proyecto ADN, una iniciativa nacida en 2023 dentro de la materia Proyectos Solidarios (acompañadas por la profesora Agustina Quinteros “ Babus”) que pone en valor el derecho a la identidad, vinculándolo con la labor del Banco Nacional de Datos Genéticos y la memoria histórica de las mujeres en tiempos de dictadura.

Con este trabajo, decidieron postularse al concurso del Centro Ana Frank Argentina. Lo que comenzó como un sueño lejano se convirtió en una sorpresa mayúscula al recibir el correo que lo cambió todo: su propuesta se impuso entre más de 72 proyectos presentados por 14 países de Latinoamérica, obteniendo el primer lugar.

UNA EXPERIENCIA INOLVIDABLE EN LOS PAÍSES BAJOS

El galardón incluyó una beca para integrar una delegación latinoamericana en Ámsterdam durante ocho días. Junto a jóvenes de México, Panamá, Honduras y otras provincias argentinas, las estudiantes recorrieron lugares vedados al turismo convencional.

«Entrar a la casa de atrás, escuchar el ruido de la madera en el piso y pensar en lo que vivió una niña de su misma edad fue estremecedor», compartieron emocionadas sobre su visita al Museo de la Casa de Ana Frank, donde además tuvieron acceso exclusivo nocturno junto a su delegación.

EDUCACIÓN, VALORES Y COMUNIDAD

Lejos de ser un hecho aislado, el viaje reflejó el pulso activo de toda una comunidad educativa. Mientras Mía y Mía estaban en Europa, otros grupos de la escuela participaban en seminarios en Buenos Aires o en ferias científicas en Rawson, demostrando que en la 741 el aprendizaje trasciende las paredes del aula.

Para estas jóvenes, la experiencia consolidó sus vocaciones (como la abogacía) y reafirmó la importancia de la educación pública, el pensamiento crítico y los valores sembrados en el hogar y en la escuela. Una verdadera recompensa al esfuerzo, la memoria y el compromiso social que deja en lo más alto a Puerto Madryn.

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