En la tarde del martes, una pareja de San Antonio Oeste, propietaria de un complejo de alojamiento temporario, se convirtió en protagonista de un heroico rescate. Encontraron a dos delfines varados en la costa, presumiblemente desorientados o perseguidos por orcas, que son habituales en la zona. Los cetáceos quedaron atrapados en un área de gran amplitud de mareas.
La pareja no dudó en actuar. Con una cuerda, sujetaron a los delfines por la cola y los arrastraron por el fango hasta el agua, donde finalmente lograron alcanzar la profundidad necesaria para nadar de vuelta a su hábitat natural. Este improvisado rescate generó una inmediata respuesta en la comunidad.
Sin embargo, el gesto también desató polémicas. Expertos en fauna marina advirtieron que sujetar y arrastrar a los delfines por la cola puede ser peligroso, ya que existe el riesgo de dañar órganos vitales o causarles un estrés significativo, lo que podría resultar en la muerte de los animales. A pesar de estas advertencias, es innegable que la pareja actuó con la mejor intención, buscando salvar a los delfines, que se estima pesaban alrededor de 100 kilos cada uno.
La controversia parece ser estéril frente al valiente intento de rescate. Los expertos ahora critican el método utilizado, pero no estuvieron presentes en el momento crítico. La pareja actuó con los recursos y conocimientos que tenía a mano, ofreciendo a los delfines una segunda oportunidad de vida, un gesto que, a pesar de las críticas, merece ser aplaudido.
Video cortesía Gabriela Padovano
