Con apenas 15 voluntarios y recursos gestionados casi exclusivamente por donaciones y subsidios nacionales (de ley), el cuartel de Bomberos de Puerto Pirámides sostiene una cobertura clave sobre más de 300 kilómetros de caminos naturales en Península Valdés, donde los incidentes viales son tan frecuentes como los incendios rurales.
Mientras se preparan para el inicio de la temporada de verano, los Bomberos Voluntarios de Puerto Pirámides vuelven a poner en valor un trabajo silencioso pero fundamental para la seguridad de residentes y visitantes dentro del Área Natural Protegida Península Valdés.
El cuartel cuenta actualmente con 15 bomberos voluntarios, que están siempre prestos, no sólo ante incendios rurales, sino también frente a cada incidente vial que ocurre dentro de la Reserva, donde los caminos naturales, muchas veces sin mantenimiento, sumados a la inexperiencia de conductores en ripio, generan innumerables siniestros, muchos de ellos de gravedad.
La jurisdicción que cubren no es menor: desde Puerto Pirámides hacia el interior de Península Valdés, abarcando más de 300 kilómetros, un territorio extenso, de difícil acceso y con tiempos de respuesta que dependen casi exclusivamente del compromiso del personal voluntario.
RECURSOS LOGRADOS CON ESFUERZO PROPIO
Para afrontar la temporada estival, el cuartel dispone de:
Dos piletas de abastecimiento de 13.000 litros cada una
Seis autobombas que son:
2 Unimog
3 camionetas 4×4
1 Ford 800
Parte del equipamiento fue donado por Fundación Vida Silvestre, mientras que otras adquisiciones se realizaron con el subsidio nacional que corresponde por ley, destinado al funcionamiento de los cuerpos de bomberos voluntarios.
Desde el cuartel también se remarcó que es poco el vínculo y escasa la colaboración por parte de la Administración de Península Valdés, a pesar de que la mayor parte de las intervenciones se realizan dentro del área protegida.
VOCACIÓN QUE SOSTIENE LA SEGURIDAD
Aun así, los bomberos de Puerto Pirámides siempre están. En accidentes viales, incendios, rescates y emergencias, muchas veces en condiciones adversas y con recursos limitados, el cuartel sigue siendo un pilar fundamental para la seguridad en uno de los destinos turísticos más importantes de Chubut.
Su labor, basada en la vocación, el compromiso y el esfuerzo colectivo, vuelve a demostrar que la protección de la Reserva y de quienes la transitan descansa, en gran medida, sobre el trabajo de un cuerpo de voluntarios que nunca mira para otro lado.







