La defensa de Rocío Ruiz, la guardavida imputada por la muerte de un niño de 7 años en una pileta climatizada de un salón de eventos, presentó un pedido de suspensión del juicio a prueba, conocido como «probation». La solicitud será evaluada este viernes por la jueza Dra. Patricia Reyes, mientras que la Fiscalía y la familia del menor manifestaron su oposición a que se otorgue este beneficio.
El trágico hecho ocurrió en julio del año pasado, durante un cumpleaños celebrado en un salón del Parque Industrial. Según la reconstrucción del caso, el niño participaba de un juego con sus amigos, midiendo quién podía aguantar más tiempo bajo el agua. En un momento, un adulto advirtió que el menor no emergía y dio la alerta. Sus propios padres lograron sacarlo de la pileta y lo trasladaron de urgencia al Hospital Zonal «Andrés Isola», donde, pese a los esfuerzos médicos, no se pudo reanimarlo.
Ruiz enfrenta cargos por «homicidio culposo», ya que la Fiscalía sostiene que actuó con negligencia en el ejercicio de su función. Según la acusación, la guardavida no habría aplicado correctamente los protocolos de rescate acuático y primeros auxilios, lo que habría demorado la respuesta ante la emergencia.
La resolución judicial del pedido de probation determinará si la causa sigue su curso o si la imputada accede a una pena alternativa, lo que ha generado rechazo entre los familiares del niño fallecido.

