El intendente Gustavo Sastre encabezó la ceremonia junto a gremios de la CGT Virch-Valdés. La única oradora fue Mónica Balmaceda, de SADOP, quien advirtió que “no hay nada que festejar” y cuestionó el ajuste económico.
Este miércoles se llevó a cabo en Puerto Madryn el acto conmemorativo por el Día del Trabajador, encabezado por el intendente municipal Gustavo Sastre junto a representantes de los gremios que integran la CGT Virch-Valdés.
La ceremonia contó con la participación de autoridades municipales, integrantes del Departamento Ejecutivo, concejales, referentes sindicales y trabajadores de distintos sectores, además de la presencia de medios de comunicación de la región.
Entre las entidades gremiales presentes se destacaron ATECH, CGT, CTA, CTA Autónoma, SETIA (textiles), el Sindicato de Empleados de Comercio (SEC) y el STIA, entre otros.
En el inicio del acto se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino y se recordó también el Día de la Constitución Nacional, resaltando su valor como herramienta fundamental para garantizar derechos.
Posteriormente, se colocaron ofrendas florales al pie del Monumento al Trabajador y se realizaron homenajes a figuras destacadas del ámbito sindical local. En ese marco, se descubrió una placa en memoria de Enrique “Lobo” Dastolfo, reconocido por su lucha en defensa de los derechos laborales. También se recordó a Mateo Suárez, histórico referente de los trabajadores de la construcción.
La única oradora fue la secretaria general de SADOP, Mónica Balmaceda, quien transmitió un documento consensuado por las organizaciones de la CGT. En su discurso, sostuvo que “este primero de mayo no hay nada que festejar”, y denunció un contexto de crisis laboral y económica.
Balmaceda cuestionó las políticas del gobierno nacional, al señalar una caída de la actividad industrial, pérdida de empleos y cierre de empresas en todo el país. También criticó el tope a las paritarias y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios.
Asimismo, apuntó contra la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo nacional, a la que calificó como “anticonstitucional y regresiva”, y advirtió que desde el movimiento obrero no retrocederán en su rechazo.
En el plano provincial, también hubo cuestionamientos hacia la gestión del gobernador Ignacio Torres, a quien acusó de acompañar las políticas de ajuste y de profundizar la crisis financiera en Chubut, afectando particularmente a los trabajadores estatales.
El acto concluyó con un llamado a la unidad sindical y a la defensa de los derechos laborales, en un contexto marcado por conflictos en distintos sectores de la provincia.



