PLANETA MADRYN: AGUA EN PUERTO MADRYN: CUANDO HACER MANTENIMIENTO TAMBIÉN SE CONVIERTE EN UN RIESGO

Puerto Madryn enfrenta un problema que va mucho más allá de los cortes registrados en los últimos días. El sistema de abastecimiento de agua potable está funcionando prácticamente al límite y con una infraestructura que, en algunos de sus componentes centrales, acumula más de medio siglo de servicio.

La advertencia surgió nuevamente de boca del gerente de Agua y Saneamiento de Servicoop, Pablo Timinieri, quien explicó que la demanda de la ciudad ya supera con amplitud la capacidad disponible, particularmente en materia de transporte y reservas.

El dato es significativo: los dos acueductos que durante años funcionaron como respaldo uno del otro ya no pueden ser detenidos alternativamente para realizar tareas de mantenimiento sin generar consecuencias sobre el abastecimiento. En otras palabras, la redundancia que antes permitía mantener el sistema hoy prácticamente desapareció.

Un ejemplo concreto fue la intervención prevista sobre una válvula de aire del acueducto viejo, una infraestructura que tiene unos 55 años. La maniobra debió ser postergada hasta marzo porque, al sacar de servicio ese acueducto, el sistema no pudo sostener las condiciones necesarias aun llevando al máximo el funcionamiento del nuevo.

La situación expone una realidad más profunda: Madryn creció y continúa creciendo, pero las obras de infraestructura necesarias para acompañar ese crecimiento no avanzaron al mismo ritmo.

El propio Timinieri recordó que el esquema de abastecimiento había sido pensado por etapas. Después del acueducto paralelo inaugurado en 2007 estaba previsto avanzar con un acueducto desde la toma, ampliar la capacidad de la planta potabilizadora y llevar el sistema hasta una capacidad cercana a los 90.000 metros cúbicos diarios. Según explicó, ninguna de esas tres etapas posteriores llegó a ejecutarse.

Y allí aparece una cuestión que excede a Servicoop: la infraestructura de agua potable requiere obras de gran magnitud que no pueden resolverse solamente desde la prestación cotidiana del servicio.

La entidad asegura haber presentado más de 40 proyectos ante el denominado plan federal y contar con proyectos ejecutivos para distintas obras. Pero, según Timinieri, la ciudad y la región quedaron fuera del radar de las inversiones nacionales en infraestructura.

Mientras tanto, la advertencia es concreta y tiene una dimensión inmediata: una falla en cualquiera de los dos acueductos podría derivar en un corte. La autonomía residencial que se recomienda mantener ronda las 24 horas, precisamente porque ese es el margen con el que se trabaja ante eventuales interrupciones.

No se trata entonces solamente de preguntar cuándo volverá a cortarse el agua. La pregunta de fondo es otra:

¿Cuánto tiempo puede seguir creciendo Puerto Madryn con una infraestructura de abastecimiento que ya está consumiendo sus márgenes de seguridad?

El agua no puede esperar a que la emergencia llegue para comenzar a planificar las obras que la ciudad necesita.

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