El Gobierno nacional autorizó un nuevo aumento de las naftas y el gasoil a pesar de que hace solo días atrás había asegurado que no tomaría una decisión de ese tipo. La suba es del 4 por ciento y deja a esos combustibles al borde de los mil pesos por litro.
El incremento fue explicado por dos razones: una nueva suba en el impuesto a los combustibles líquidos, que justifica el 1 por ciento del encarecimiento; otra del mismo porcentaje del impuesto al carbono y el 2 por ciento restante se debe a la devaluación del dólar.
De esta manera, la estatal YPF elevó el litro de nafta súper de 819 a 843 pesos y el gasoil de 1295 a 1334 pesos.


