Dos allanamientos realizados en el barrio 630 por la División de Investigaciones Policiales de Puerto Madryn marcaron un nuevo capítulo en el conflicto entre vecinos que tuvo su punto más trágico con el homicidio de Marcelo Medel.
Los procedimientos habrían tenido como objetivo sendos domicilios donde podrían vivir un hombre señalado como el destinatario de los disparos que acabaron con la vida de Medel, y quien estaría sospechado de participar en varias riñas barriales con presunta portación de armas.
Aunque no se brindaron detalles oficiales sobre el resultado de los operativos, trascendió que permitieron identificar a personas presentes en los domicilios, aunque no se habrían secuestrado elementos de relevancia para la investigación.
La situación ha generado inquietud entre los vecinos y miembros de la asociación vecinal, quienes expresaron su preocupación por el aumento de la presencia policial en la zona. Según señalaron, tras un largo período de paz y tranquilidad, este tipo de incidentes rememora los años en los que la violencia era un factor recurrente en las relaciones entre habitantes del barrio.
“Es preocupante ver cómo se repite la historia. Pensábamos que habíamos superado esa etapa, pero nuevamente aparecen conflictos que afectan la seguridad y convivencia”, comentó un representante de la asociación vecinal.
Las autoridades continúan trabajando en el esclarecimiento del caso, mientras los vecinos reclaman medidas que garanticen el restablecimiento de la tranquilidad en el barrio.


