El Departamento Ejecutivo de la Municipalidad de Puerto Madryn está trabajando activamente en un programa de ordenamiento para el acampe de rodantes en Playa Paraná, uno de los destinos preferidos por turistas y locales. La iniciativa busca regular la disposición de casillas rodantes, motorhomes y vehículos particulares en la zona, con el objetivo de preservar el ambiente natural y mejorar la experiencia de los visitantes.
El plan fue consensuado con los propios «rodanteros», y prevé un esquema de estacionamiento organizado que incluirá tanto espacios para rodantes como para vehículos sin casillas. Además, las Secretarías de Ecología y Obras Públicas están llevando a cabo tareas de alisado y nivelación del terreno, priorizando la conservación de las características naturales del lugar, como las piedras que cubren gran parte de la playa. Estas tareas también incluyen la reparación de pozones ya impactados, evitando agregar material nuevo y utilizando solo terrenos previamente intervenidos.
Una parte importante del proyecto es la instalación de cartelería informativa y preventiva. Estas señales incluirán normas de manejo responsable del fuego, advertencias sobre la preservación del entorno y regulaciones para el acampe. Además, se prevé la construcción de baños públicos y una garita con personal municipal que controlará el acceso y permanencia de los visitantes.
En el aspecto vial, personal de Vialidad provincial está realizando mejoras en el camino que conduce a Cerro Avanzado, el cual forma parte de la zona de amortiguación del Área Natural Protegida Punta Loma. Fuentes cercanas a la entidad vial señalan que se analiza la posibilidad de colocar adoquines en los accesos a Playa Paraná y al faro cercano, mejorando así la circulación en el área.
Expertos en conservación ambiental subrayan la importancia de que este programa de ordenamiento sea integral, abarcando no solo Playa Paraná, sino también Playa Kaiser, El Pozo y Cerro Avanzado. Las acciones en cualquiera de estos puntos impactan directamente en las demás áreas, lo que refuerza la necesidad de un enfoque coordinado.
Una de las mayores preocupaciones actuales es la limitada disponibilidad de espacio para el acampe, lo que ha generado situaciones de saturación tanto en Playa Paraná como en Playa Kaiser. Además, el manejo de aguas negras y grises provenientes de los rodantes, así como la acumulación de residuos, representa un serio desafío desde el punto de vista sanitario y ambiental, amenazando la conservación de estos frágiles ecosistemas costeros si no se establecen estrategias adecuadas para su disposición final.
La próxima reglamentación definirá las pautas exactas para el uso y ordenamiento de estas áreas, con el objetivo de equilibrar la recreación y el cuidado del entorno natural.








