PLANETA MADRYN: BALLENAS: EL PRIMER CENSO DE LA TEMPORADA REGISTRÓ 1.375 EJEMPLARES Y 409 CRÍAS

El número está lejos del récord de 2025, pero los científicos aseguran que se encuentra dentro de los valores esperables. Mientras tanto, sigue llamando la atención la aparición de crías muertas en las costas del Golfo Nuevo y el Golfo San José.

El primer censo aéreo de ballenas francas australes de la temporada 2026 dejó un dato que, a primera vista, sorprende: 1.375 ejemplares fueron contabilizados en las costas de Chubut, de los cuales 409 eran crías.

El relevamiento fue realizado este domingo 6 de septiembre por investigadores del Laboratorio de Mamíferos Marinos (LAMAMA) del CESIMAR-CONICET, sobre el litoral de Península Valdés.

La cifra está muy por debajo de los 2.110 ejemplares registrados en 2025, cuando el censo marcó un récord histórico en los 25 años de relevamientos. Sin embargo, desde el equipo científico remarcan que la comparación no debe hacerse de manera aislada.

De hecho, el número de este año se acerca mucho más a los valores registrados históricamente y, particularmente, a los de 2024.

“Lo del año pasado fue un caso excepcional”, explicaron los investigadores, al señalar que no se esperaba repetir nuevamente aquella cifra récord. También destacaron que la fecha del relevamiento y la distribución de los animales dentro de los golfos pueden modificar sustancialmente la cantidad de ejemplares observados desde el aire.

El censo de 2025 se había realizado a mediados de agosto, mientras que el de este año tuvo lugar el 6 de septiembre. Para esta época, explicaron, muchos animales pueden haberse desplazado hacia sectores más internos del Golfo Nuevo, mientras que el relevamiento aéreo se concentra sobre la franja costera.

Por eso, para los científicos el resultado de este primer vuelo no constituye, por sí mismo, un motivo de preocupación.

EL OTRO DATO QUE SÍ GENERA ATENCIÓN

Pero hay otro fenómeno que transcurre en paralelo y que por estos días concentra la mirada: la aparición continua de crías de ballena muertas en distintos sectores de las costas del Golfo Nuevo y del Golfo San José.

En este último sector también se ha observado algún ejemplar adulto muerto en la costa.

El dato merece seguimiento, aunque por el momento no permite establecer una explicación.

Las necropsias y estudios realizados sobre los ejemplares encontrados todavía no han finalizado, por lo que los investigadores no pueden afirmar que exista un factor externo responsable de estas muertes.

Es decir: una cosa es el resultado del censo y otra, diferente, la mortalidad de ejemplares que se viene observando en las costas. Por ahora, la ciencia mantiene abierta la investigación y evita sacar conclusiones anticipadas.

El primer vuelo de 2026, además de contabilizar ballenas, volvió a mostrar la enorme concentración de ejemplares que caracteriza a esta época del año en El Doradillo, las inmediaciones de Puerto Pirámides y el Golfo San José, además de numerosos animales solitarios en distintos sectores de la costa externa de Península Valdés.

También fueron observados dos grupos de delfines oscuros en el área de El Doradillo.

El seguimiento recién comienza. Y en una población tan emblemática para nuestra región, cada censo aporta una pieza más para entender qué está pasando en nuestras costas.

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