Un análisis genético realizado por investigadores del CONICET-CENPAT permitió identificar dos linajes de cangrejo verde en el Golfo Nuevo, el Golfo San José y el Golfo San Matías. El hallazgo contradice la hipótesis de un único ingreso desde el sur y abre nuevos interrogantes sobre la expansión de esta especie invasora y su impacto sobre los ecosistemas costeros.
🦀 El cangrejo verde ya forma parte del paisaje de las costas de Puerto Madryn. Quienes caminan por las playas y observan la resaca pueden encontrar con frecuencia sus caparazones, que en muchos sectores se volvieron predominantes frente a los de otras especies de cangrejos.
La presencia de esta especie invasora no es nueva. En el Golfo Nuevo fue reportada en 2015, pero su distribución se extendió a buena parte de la costa patagónica. Ahora, una investigación realizada por especialistas del CONICET-CENPAT aporta un dato que permite reconstruir de otra manera la historia de su llegada a la región.
La investigadora Berenice Trovant, del Instituto de Diversidad y Evolución Austral (IDEAus-CONICET), explicó que el estudio utilizó herramientas de genética y morfología para determinar qué linajes de cangrejo verde están presentes a lo largo de la costa patagónica y tratar de establecer su posible origen.
Los resultados permitieron identificar dos linajes diferentes: uno correspondiente al cangrejo verde del norte de Europa y otro al cangrejo verde del Mediterráneo.
El dato más llamativo apareció al comparar las distintas zonas. Mientras que en el Golfo San Jorge se encontró solamente el linaje del norte de Europa, desde el Golfo Nuevo hacia el norte aparecen ambos linajes. Además, en el Golfo San Matías se detectó una diversidad genética elevada.
Según explicó Trovant, si toda la población hubiera surgido a partir de un único ingreso en la zona de Comodoro Rivadavia y luego se hubiera expandido hacia el norte, se esperaría encontrar una menor diversidad genética en las zonas ubicadas en el frente de esa expansión.
Sin embargo, los resultados obtenidos no responden a ese patrón.
Por eso, la investigación sugiere que no habría existido un único evento de introducción, sino uno o más ingresos de la especie a distintos puntos de la costa. Entre las posibles vías se encuentra el transporte asociado a barcos, ya sea a través del agua de lastre o de individuos adheridos a los cascos y estructuras de las embarcaciones.
UNA ESPECIE CON UNA ENORME CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN
El cangrejo verde es originario de Europa y el Mediterráneo y se caracteriza por una notable capacidad para adaptarse a diferentes condiciones ambientales.
Trovant explicó que puede soportar temperaturas que van desde valores inferiores a cero hasta unos 30 grados, permanecer hasta diez días fuera del agua manteniendo humedad en sus branquias y atravesar un período larval que puede extenderse durante semanas. Estas características facilitan su dispersión y hacen particularmente difícil controlar su expansión.
En la Patagonia, se han registrado poblaciones desde Puerto Deseado hasta San Blas, y existen estimaciones que plantean que la especie podría continuar avanzando hacia el sur de Brasil.
EL IMPACTO SOBRE LAS ESPECIES NATIVAS
Uno de los principales interrogantes es qué consecuencias está generando esta invasión sobre las comunidades naturales de la costa.
El cangrejo verde es un depredador agresivo y puede alimentarse de juveniles de otras especies de cangrejos. De esta manera, su presencia puede modificar las relaciones entre las especies y producir cambios en la cadena trófica.
La investigadora señaló que, en las playas del Golfo Nuevo, resulta actualmente muy difícil encontrar algunas especies de cangrejos que años atrás aparecían con frecuencia en la resaca. Mencionó, entre otros, al cangrejo peludo, el cangrejo araña y otras especies nativas.
De todos modos, Trovant aclaró que su investigación no estuvo orientada a medir la abundancia de las distintas especies, por lo que todavía hacen falta estudios específicos que permitan demostrar estadísticamente esos cambios y determinar con precisión el impacto del cangrejo verde.
La modificación de la cadena trófica ya puede observarse también desde otro ángulo: especies nativas comenzaron a incorporar al invasor a su dieta. La gaviota cocinera y el pulpo, por ejemplo, predan sobre el cangrejo verde. También existen observaciones de cormoranes alimentándose de estos ejemplares en la zona de Punta Tombo y de lobos marinos, aunque en estos últimos casos se trata de observaciones aisladas que requieren mayor estudio.
¿SE PUEDE CONTROLAR?
La experiencia internacional tampoco ofrece, por ahora, demasiadas respuestas alentadoras.
Trovant explicó que en otros lugares se intentó erradicar al cangrejo verde, pero sin éxito. A diferencia de una especie invasora terrestre, en este caso se trata de un organismo marino cuya larva puede permanecer durante un período prolongado en el ambiente y que además presenta una gran tolerancia a distintas temperaturas y salinidades.
Por ese motivo, no existen hasta el momento casos exitosos de erradicación de una especie marina de estas características.
La investigadora señaló que existen grupos especializados en especies invasoras que trabajan sobre estrategias de manejo, monitoreo y seguimiento, aunque ese no es el campo específico de su investigación.
Una alternativa que aparece como interrogante es encontrar algún tipo de aprovechamiento del cangrejo verde, teniendo en cuenta su abundancia. Sin embargo, todavía se están realizando estudios para determinar si podría existir alguna utilidad y, particularmente en nuestra región, existe además una escasa tradición de consumo de este tipo de mariscos.
UNA INVESTIGACIÓN QUE ABRE NUEVAS PREGUNTAS
Lejos de cerrar la discusión, los resultados obtenidos abren nuevas líneas de investigación.
Una de las preguntas que ahora buscan responder los investigadores es si los dos linajes encontrados en la Patagonia pueden cruzarse y producir híbridos fértiles.
Según explicó Trovant, los híbridos pueden presentar en algunos casos un potencial adaptativo mayor que el de las especies originales. Si esto ocurriera con los dos linajes presentes en la Patagonia, la capacidad de expansión del cangrejo verde podría ser todavía mayor.
Por ahora, el dato está claro:el cangrejo verde no solamente está presente en el Golfo Nuevo y otros sectores de la costa patagónica, sino que su historia de llegada parece ser más compleja de lo que se suponía.
Mientras continúan los estudios para conocer hasta dónde puede llegar su expansión y qué efectos concretos produce sobre las especies nativas, el invasor ya se convirtió en un habitante habitual de nuestras playas.




