El crecimiento de Puerto Madryn y la expansión del negocio inmobiliario han puesto nuevamente en jaque a una construcción histórica: la Casa Cosentino. Ubicada frente a la plaza central, sobre Marcos Zar 250. Esta edificación de gran valor patrimonial se encuentra en una encrucijada. Hasta hace pocos días, en el lugar funcionaba un geriátrico que alquilaba el inmueble, pero ahora, con su desocupación y un inminente proceso de venta, el destino parece inclinarse hacia la demolición para dar paso a un nuevo desarrollo edilicio.
Este emblemático edificio fue, décadas atrás, la vivienda y consultorio del Dr. Cosentino, uno de los primeros médicos del pueblo y fundador del Club Madryn. Con el paso del tiempo, la casona se transformó en restaurante, estudio jurídico y, más recientemente, en residencia para adultos mayores.
EL DEBATE SOBRE EL PATRIMONIO HISTÓRICO
La posible pérdida de la Casa Cosentino reaviva la discusión sobre la preservación del patrimonio arquitectónico de la ciudad. Si bien existe una ordenanza municipal que protege 38 edificaciones históricas, en la práctica varias de ellas han sido demolidas.
LA POSTURA MUNICIPAL Y UNA POSIBLE ALTERNATIVA
Ante el revuelo generado, el intendente Gustavo Sastre utilizó las redes sociales para aclarar la posición de la Municipalidad. Explicó que, al conocer la posible venta de la propiedad, convocó al dueño original y a los compradores interesados para explorar alternativas. Según detalló, se ofreció un terreno de características similares a cambio de evitar la demolición, con la intención de convertir la casona en la nueva sede de la intendencia y otras dependencias municipales.
“Nos quedan reuniones pendientes para intentar llegar a un acuerdo, pero debemos dejar en claro que lo nuestro es más un deseo que una posibilidad cierta. Hay un dueño que quiere vender su casa, y es una negociación entre privados”, expresó Sastre.
En diálogo con Radio Golfo Nuevo, Sastre reafirmó su interés en conservar la propiedad y convertirla en un espacio gubernamental que permita ampliar el salón central municipal de Belgrano y Mitre. No obstante, dejó en claro que la decisión final depende de la voluntad del propietario y los posibles compradores. (AUDIO)
EL DESAFÍO DE CRECER SIN PERDER LA HISTORIA
Puerto Madryn se enfrenta a un dilema que no es nuevo: ¿cómo compatibilizar el crecimiento urbano con la identidad y el legado histórico? En un contexto donde la expansión inmobiliaria es imparable y la disponibilidad de terrenos en el casco céntrico es limitada, la preservación de las fachadas o la integración de edificios históricos en nuevos proyectos podría ser una solución viable.
Pasó con el histórico Playa Hotel, con el edificio de la ex Argensud, con la mítica tienda “El Campesino”, la casa “Grimm” y algunos más.
Ahora, si la gestión iniciada por Gustavo Sastre no termina como lo desea él y muchos vecinos, la Casa Cosentino podría convertirse en otra víctima del desarrollo en detrimento de la historia.



