Personal de Tránsito municipal intervino a solicitud de Policía que realizaba controles de rutina y en la esquina de Avenida Gales y Reconquista detectó un conductor que a bordo de un Astra realizaba maniobras evidentemente peligrosas.
Al interceptarlo el personal policial constató a simple observación el estado etílico del hombre, por lo que puso en marcha el protocolo de rigor.
El alcotest arrojó un nivel casi de máximo posible para el dispositivo. 2,94 g/l fue el resultado.
De inmediato se procedió al secuestro del vehículo y la retención de la licencia de conductor.
De acuerdo con lo señalado por los agentes intervinientes en el hecho, el máximo que puede registrar el aparato es de entre 3 y 4 gramos de alcohol por litro de sangre, aunque ya con esos niveles la persona podría tener un coma alcohólico.


