La jueza penal Dra. María Inés Bartels rechazó el planteo de la defensa de Lucas Entraigas para apartar a los familiares de Marcela Tagariello como querellantes. La defensa pública anunció que impugnará la decisión y se suspendió la continuidad de la audiencia preliminar prevista para el 23 de octubre.
Un nuevo capítulo judicial se abrió en la causa por el crimen de la policía Marcela Tagariello, asesinada en Puerto Madryn mientras cumplía funciones. La jueza penal Dra. María Inés Bartels rechazó el pedido de la Defensa Pública para excluir a la familia de la víctima como querellante particular.
El planteo había sido formulado durante la audiencia preliminar iniciada el pasado 14 de octubre, cuando la defensa cuestionó que la presentación de los familiares se hubiera realizado fuera de los plazos procesales.
Tras analizar la cuestión, Bartels resolvió no hacer lugar al pedido y mantener la participación de la familia en el proceso judicial. Sin embargo, la discusión no terminó allí: la defensa manifestó su intención de impugnar la resolución y solicitó suspender la continuidad de la audiencia preliminar, prevista para el próximo 23 de octubre.
De esta manera, la instancia preparatoria del juicio por jurados quedó interrumpida a la espera de los próximos pasos procesales. La Oficina Judicial deberá establecer cómo continúa el trámite una vez que se defina si la defensa formaliza la impugnación y se resuelve esa presentación.
UNA DISCUSIÓN QUE DEMORA EL CAMINO AL JUICIO
La controversia por la participación de la familia se convirtió en el primer obstáculo para avanzar con la audiencia preliminar, etapa en la que deben abordarse las cuestiones necesarias para preparar el futuro debate oral.
En la causa está imputado Lucas Entraigas, acusado de robo agravado por el uso de arma de fuego, en concurso real con homicidio doblemente agravado: por haber sido cometido para procurar la impunidad de otro delito y por la condición de funcionaria policial de la víctima. La acusación contempla la pena de prisión perpetua.
Mientras la resolución de Bartels mantiene a la familia como querellante, la eventual impugnación de la defensa abre una nueva instancia que deberá resolverse antes de conocer cuándo continuará la audiencia preliminar.
El caso sigue a la espera de avanzar hacia el juicio por jurados, donde un jurado popular deberá determinar la responsabilidad penal del acusado por los hechos que se le atribuyen.


