PLANETA MADRYN: DOS VOCES ARGENTINAS Y UNA DISCUSIÓN CLAVE POR EL FUTURO DE LAS BALLENAS

El futuro de las ballenas volverá a discutirse a partir del domingo en Hobart, Tasmania, donde la Comisión Ballenera Internacional (CBI) reunirá a representantes de sus 89 países miembros. Y la Argentina tendrá allí dos presencias vinculadas directamente con la conservación: Roxana Schteinbarg, del Instituto de Conservación de Ballenas (ICB), y el biólogo madrynense Miguel Bottazzi, de Fundación Cethus.

La reunión se desarrollará entre el 27 de septiembre y el 2 de octubre, cuando se cumplen 40 años de la entrada en vigencia de la moratoria internacional a la caza comercial de ballenas. Entre los temas centrales estará nuevamente la creación del Santuario de Ballenas del Atlántico Sur, una iniciativa impulsada por Argentina, Brasil y Uruguay que busca establecer una extensa zona de protección entre las costas de Sudamérica y África.

Schteinbarg participará como representante acreditada del ICB, organización que desde hace más de dos décadas interviene en los debates de la Comisión. Su participación estará enfocada en articular con delegaciones y organizaciones que promueven la conservación y el uso no letal de las ballenas.

Bottazzi, en tanto, llegará a Hobart como integrante de la delegación de Fundación Cethus. Su vínculo con la CBI tampoco es nuevo: participó activamente de las reuniones de 2014 y 2016 en defensa del Santuario del Atlántico Sur y desde 2024 integra el Grupo de Trabajo sobre Avistaje de Cetáceos del Comité Científico de la Comisión.

Para el investigador madrynense, esta reunión vuelve a poner en juego una propuesta que estuvo muy cerca de ser aprobada. El Santuario requiere una mayoría de tres cuartos de los votos y en la última votación quedó a pocos votos de conseguirla. La iniciativa busca proteger una enorme franja del Atlántico Sur, desde la región de Brasil hasta la zona preantártica y desde Sudamérica hacia las costas africanas.

Pero el debate no se limita al santuario.

La agenda incluye medidas frente a algunas de las principales amenazas actuales para los cetáceos: colisiones con embarcaciones, capturas incidentales, enmallamientos, captura dirigida de pequeños cetáceos y varamientos. También se discutirá la continuidad de la moratoria a la caza comercial frente a nuevas propuestas vinculadas al denominado “uso sostenible” de los recursos balleneros.

La historia de la CBI explica en buena medida la importancia de esta discusión. El organismo nació en 1946 para administrar las cuotas de caza de ballenas. Con el paso de las décadas, y ante el fuerte deterioro de las poblaciones, la agenda internacional fue desplazándose progresivamente hacia la conservación. La moratoria, vigente desde 1986, permitió que algunas poblaciones comenzaran a recuperarse, aunque esa recuperación continúa expuesta a nuevas presiones ambientales y humanas.

Y para Puerto Madryn, la discusión tiene una dimensión especialmente cercana.

La ciudad se convirtió en uno de los principales referentes argentinos de investigación, conservación y avistaje de ballenas. Que un investigador madrynense como Bottazzi y una referente de una de las organizaciones argentinas con mayor trayectoria en conservación, como Schteinbarg, participen de este debate internacional vuelve a poner a la Patagonia y a la experiencia argentina en el centro de una discusión que trasciende las fronteras nacionales.

En Hobart se definirá buena parte de la agenda internacional de conservación para los próximos años.

Y esta vez, dos voces vinculadas al trabajo argentino por las ballenas estarán allí para participar de ese debate.

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