La sesión del Concejo Deliberante de Puerto Madryn vivió este jueves uno de sus momentos más emotivos cuando estudiantes y docentes de la Escuela N° 741 «Cabo Bombero Voluntario Juan Manuel Paserini» ocuparon la Banca del Vecino para compartir la experiencia del Movimiento Colibríes, un proyecto de voluntariado estudiantil que acaba de obtener el primer premio latinoamericano otorgado por el Centro Ana Frank.
La presidenta del cuerpo les dio la bienvenida destacando que la iniciativa «llena de orgullo a toda la comunidad» y recordó que la distinción fue obtenida entre 14 proyectos participantes de toda Latinoamérica.
Durante la exposición, los propios estudiantes explicaron cómo nació el Movimiento Colibríes a partir de la materia Proyecto Solidario, guiados por la docente Agustina Quinteros, tomando como inspiración el legado del exalumno y bombero voluntario Juan Manuel Paserini y la conocida fábula del colibrí: «No podemos cambiar la realidad de un día para otro, pero todos podemos hacer nuestra parte».
Los jóvenes detallaron los distintos proyectos que impulsan para abordar problemáticas como la accesibilidad, la salud mental en el deporte, la alfabetización y el derecho a la identidad, siempre con estudiantes como protagonistas de cada iniciativa.
También contaron que el reconocimiento internacional les permitirá viajar a Ámsterdam para representar no sólo a Puerto Madryn y Chubut, sino a toda Latinoamérica.
«Estamos derribando estigmas que dicen que los jóvenes somos la generación de cristal o que no debemos involucrarnos. Queremos demostrar que podemos transformar realidades y contagiar a otros jóvenes para que también participen», expresaron durante la presentación.
Además, anunciaron la propuesta de organizar el próximo 8 de octubre, Día Nacional del Estudiante Solidario, un gran encuentro abierto para reunir en Puerto Madryn a jóvenes comprometidos con distintas causas sociales y visibilizar sus proyectos.
UN RECINTO ATRAVESADO POR LA EMOCIÓN
Finalizada la exposición, prácticamente todos los concejales coincidieron en destacar el compromiso de los estudiantes y el trabajo realizado por la comunidad educativa de la Escuela 741.
Las intervenciones estuvieron marcadas por la emoción. Hubo elogios a la educación pública, al compromiso social de los jóvenes y al rol de la docente Agustina Quinteros, señalada por los propios alumnos como la impulsora del proyecto.
Algunos ediles afirmaron que los estudiantes representan «la esperanza» frente a los discursos que desvalorizan a las nuevas generaciones, mientras otros reivindicaron el papel de la escuela pública como espacio de formación ciudadana y solidaridad.
El momento más conmovedor llegó cuando varios concejales no pudieron contener las lágrimas durante sus palabras. Incluso algunos debieron interrumpir sus intervenciones por la emoción, mientras el recinto respondía con prolongados aplausos dedicados a los estudiantes.
La participación de los estudiantes y docentes concluyó con un reconocimiento unánime al Movimiento Colibríes y a la Escuela 741, en una jornada que dejó una de las postales más emotivas del año en el Concejo Deliberante de Puerto Madryn.











