PLANETA MADRYN: ESTUDIANTES DE ESCUELA 741 GANARON EL PREMIO LATINOAMERICANO ANA FRANK Y LLEVARÁN SU EXPERIENCIA A ÁMSTERDAM

Un grupo de estudiantes de la Escuela Nº 741 «Cabo Bombero Voluntario Juan Manuel Passerini» de Puerto Madryn fue distinguido con el Primer Premio del Centro Ana Frank Latinoamérica en la categoría «Jóvenes por Jóvenes», un reconocimiento que los ubicó por encima de 72 proyectos presentados por jóvenes de 14 países de la región.

El logro fue celebrado este miércoles durante una videollamada que mantuvieron alumnos y docentes con el ministro de Educación de Chubut, José Luis Punta, quien felicitó a la comunidad educativa por el reconocimiento internacional alcanzado.

Detrás de este premio se encuentra el Movimiento Colibríes, una iniciativa de voluntariado nacida en el espacio curricular Proyecto Solidario y coordinada por la docente Agustina Quinteros Pinasco. La propuesta reúne a estudiantes de distintos cursos que identifican problemáticas sociales y desarrollan acciones concretas para generar cambios en su comunidad.

«Creemos en pasar de la inacción a la acción y de la acción a la transformación. Somos colibríes porque entendemos que ninguna acción es pequeña cuando se trata de construir una sociedad más justa e inclusiva», explicó la docente.

El movimiento toma su nombre de la conocida fábula del colibrí que intenta apagar un incendio llevando pequeñas gotas de agua en su pico. Para los estudiantes, esa imagen representa la convicción de que cada persona puede aportar algo para transformar la realidad.

Actualmente desarrollan alrededor de 15 proyectos anuales vinculados a la accesibilidad, la alfabetización inclusiva, la salud mental, los derechos humanos y la participación ciudadana.

Entre las iniciativas más destacadas se encuentra «Colibríes por la Accesibilidad», mediante la cual realizaron un relevamiento de rampas en escuelas de Puerto Madryn y entregaron un mapa digital al municipio para impulsar mejoras en la infraestructura urbana. También llevan adelante programas de alfabetización solidaria y proyectos de inclusión educativa que incorporan herramientas como braille, impresión 3D y pictocuentos de fácil lectura.

Otra de las experiencias impulsadas por los jóvenes consiste en acompañar a estudiantes adultos que completan sus estudios secundarios, compartiendo conocimientos tecnológicos y fortaleciendo el aprendizaje intergeneracional.

La escuela 741 lleva el nombre de Juan Manuel Passerini, estudiante y bombero voluntario fallecido en la tragedia del 21 de enero de 1994. Según explicó Quinteros Pinasco, el espíritu solidario que caracterizó al joven es uno de los pilares que inspira el trabajo del movimiento.

El reconocimiento del Centro Ana Frank tiene además una proyección internacional. El próximo 8 de junio, en el Teatro Presidente Alvear de Buenos Aires, los estudiantes recibirán formalmente el premio. Posteriormente, las alumnas Mía Marchissio y Mía Vázquez representarán a Latinoamérica en Ámsterdam, donde compartirán la experiencia desarrollada desde la escuela pública chubutense.

La delegación también participará de actividades educativas vinculadas a los derechos humanos y la memoria histórica, incluyendo visitas a la Casa de Ana Frank, la Corte Internacional de La Haya y otros espacios emblemáticos de Europa.

Para la docente, el premio trasciende el reconocimiento académico. «Es una oportunidad para mostrar lo que hace la educación pública chubutense y demostrar que las juventudes tienen compromiso, sensibilidad y ganas de transformar realidades cuando encuentran las herramientas para hacerlo», afirmó.

Desde una escuela que años atrás enfrentaba dificultades para atraer estudiantes y que hoy registra una de las mayores demandas de vacantes de la ciudad, el Movimiento Colibríes se convirtió en un ejemplo de participación juvenil, solidaridad y construcción comunitaria, valores que ahora serán compartidos con el mundo.

La entrevista por Radio Patagonia a la docente Agustina Quinteros Pinasco (AUDIO)

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