Tras varios meses de aplicación, el Plan Verano llegó a su fin, permitiendo la normalización del suministro de agua potable en toda la ciudad. Implementado con el objetivo de garantizar el abastecimiento ante la alta demanda estival, el plan estableció cortes programados en diferentes zonas para preservar los niveles de reserva.
Durante su vigencia, el servicio de agua estuvo regulado en función de tres factores principales: el incremento del consumo, los cambios en la calidad del agua del río y la posibilidad de interrupciones en el suministro eléctrico. Para minimizar el impacto en la población, la distribución de cortes se realizó por zonas y siguiendo un calendario establecido.
Concluida la temporada estival, Servicoop retoma la provisión regular del servicio, recordando a los usuarios la importancia de contar con reservas domiciliarias, tal como lo establece la Ordenanza Municipal N° 1169/90, que recomienda una autonomía mínima de 24 horas.



