El episodio ocurrió el 4 de agosto, en las inmediaciones de la Escuela 790 de Puerto Madryn. Dos estudiantes menores de edad habían protagonizado una pelea y, después del enfrentamiento, el padre de uno de ellos se presentó en el establecimiento para reclamar.
Según se informó, el hombre llegó alterado y llevaba un cuchillo entre sus prendas. La Policía intervino, secuestró el arma blanca y el hombre quedó demorado durante las horas correspondientes, por disposición de la Fiscalía.
El caso fue encuadrado como una contravención al Código de Convivencia Ciudadana. Pero la respuesta no quedó solamente en la sanción: como medida de reparación, el hombre deberá realizar una donación de elementos escolares que serán destinados a una institución pública.
La medida fue impulsada desde la Fiscalía, con intervención del funcionario Blas Paci, y busca que una conducta que generó un conflicto termine transformándose en un aporte concreto para la comunidad.
También participaron en el abordaje la Asesoría de Familia, el Servicio de Protección de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y la División Policía Comunitaria.
Un episodio que comenzó con una pelea entre chicos y terminó con una medida de reparación poco habitual.


