En una muestra de convivencia responsable con la fauna silvestre, Fernanda Blas, residente de la periferia de Trelew, eligió no matar a un gato montés que había ingresado a su propiedad y atacado una gallina.
Hace un mes, un incidente similar ocurrió en el barrio Ecológico El Doradillo de Puerto Madryn, donde un vecino mató a mazazos a un gato montés que entró en su gallinero y luego se jactó del acto en redes sociales.

Sin embargo, Fernanda Blas optó por una solución más compasiva. Al encontrar al felino en su chacra, lo atrapó con su campera, lo encerró y llamó a Refaunar para su relocalización.

El gato montés, un macho de menos de un año de edad, fue revisado por un veterinario y, tras 48 horas de observación, fue liberado en una zona apartada del casco urbano. Fernanda, consciente de su entorno silvestre, ha construido un espacio seguro dentro de su gallinero para proteger a sus aves de predadores. En esta ocasión, la gallina atacada se había quedado fuera de esta área protegida.
La acción de Fernanda resalta la importancia de una convivencia respetuosa con la fauna silvestre. Las crisis ambientales actuales, como pandemias, inundaciones, sequías y temperaturas extremas, reflejan los efectos del impacto humano sobre la naturaleza. La biodiversidad es fundamental para los sistemas productivos que sustentan la vida humana

