En un dramático incidente que dejó a una joven herida de bala en la espalda, la tranquilidad de una vivienda se vio abruptamente interrumpida. En el momento del suceso, cinco personas se encontraban en el interior del domicilio, pero ninguna pudo explicar cómo ocurrió el lamentable incidente.
La rápida intervención de la DPI Madryn llevó a la demora de todos los presentes para su interrogatorio, en un esfuerzo por esclarecer los hechos. Sin embargo, a pesar de la minuciosa investigación, las autoridades no lograron encontrar indicios suficientes para imputar culpabilidad a ninguno de los individuos.
La situación de la víctima, inicialmente grave, ha mostrado una sorprendente evolución favorable. A pesar de ello, se ha topado con un nuevo obstáculo: la reticencia de la joven a prestar testimonio formal sobre lo sucedido. Esta decisión complica aún más el panorama, dejando a las autoridades sin una guía clara sobre cómo proceder.
Con la ausencia de una denuncia formal y la falta de pruebas concluyentes, el caso se encuentra en un punto muerto. No hay detenidos, ni avances significativos en la investigación. La incertidumbre persiste en torno a lo que realmente sucedió en esa fatídica tarde, dejando el caso abierto y sin resolver.
La joven continúa su favorable evolución y en este día sería trasladada a quirófano para el control de las heridas previéndose la posibilidad de una cirugía para la extracción de los perdigones incrustados en su espalda y pulmón.

