En el marco de la audiencia de control por el intento de robo en la concesionaria Ford de Puerto Madryn, la Justicia dispuso 60 días de prisión domiciliaria para los dos imputados, ambos recientemente alcanzados por la mayoría de edad.
Se trata de M.G. (19) y L.F.G.V. (18), quienes fueron detenidos en flagrancia mientras intentaban concretar el hecho, calificado provisoriamente como robo con efracción y escalamiento en grado de tentativa.
Durante la audiencia, se expuso que si bien los jóvenes registraban intervenciones previas con la Justicia, las mismas corresponden a su etapa como menores de edad, por lo que no constituyen antecedentes penales computables en esta instancia.
Al momento de resolver la medida, la magistrada dejó entrever un aspecto estructural que atraviesa al sistema: la sobrepoblación en dependencias policiales. En ese contexto, explicó que la prisión preventiva debe reservarse para hechos de mayor gravedad y que, siempre que la investigación pueda avanzar sin necesidad de encierro efectivo, deben evaluarse alternativas.
En esa línea, sostuvo que la situación actual obliga a priorizar el uso de los espacios de detención para casos más complejos, en un escenario donde las comisarías se encuentran colmadas, incluso con personas procesadas y algunas ya condenadas.
La resolución, si bien se ajusta a criterios legales vigentes, vuelve a poner en debate el equilibrio entre las medidas cautelares, la capacidad del sistema y la expectativa social frente a este tipo de delitos.


