La Cámara de Industria, Comercio, Producción y Turismo de Puerto Madryn (CAMAD) expresó su “profunda preocupación” por la decisión del Gobierno Nacional de eliminar los aranceles antidumping a la importación de aluminio proveniente de China, en una postura que se enmarca en la misma línea crítica que ya había fijado el intendente de la ciudad frente a lo que considera una medida que afecta de manera directa a ALUAR y a la matriz productiva local.
El pronunciamiento de la entidad empresaria introduce un fuerte componente político–económico al debate, al advertir que la apertura en estas condiciones no contempla las asimetrías de costos ni la sobreoferta global, lo que —según sostienen— coloca a la producción nacional en una situación de “vulnerabilidad extrema”.
En términos económicos, la Cámara remarca que ALUAR no es solo una empresa más dentro del entramado industrial argentino, sino el principal motor productivo de Puerto Madryn y un actor central en la generación de empleo directo e indirecto. En ese sentido, alertan que cualquier retracción en sus niveles de actividad tendría impacto inmediato en el consumo interno, en la cadena de pagos y en la estabilidad de cientos de PyMEs que dependen de su operatoria.
Pero el comunicado también tiene una lectura política: el empresariado local fija posición pública frente a una medida del Ejecutivo nacional y se suma al reclamo institucional que ya había expresado el jefe comunal, consolidando un frente local en defensa de la industria base de la ciudad.
Desde la CAMAD subrayaron que la preocupación “no es solo empresarial, sino social y comunitaria”, al advertir sobre el riesgo para miles de puestos de trabajo y el posible “efecto dominó” sobre el comercio y la actividad regional.
Finalmente, la entidad instó a las autoridades nacionales a revisar los alcances de la resolución y a instrumentar herramientas que garanticen competencia justa, resguardando el empleo argentino y la estabilidad de las economías regionales.
El posicionamiento de la Cámara confirma que el debate por la política comercial del aluminio dejó de ser exclusivamente técnico para convertirse en un tema de fuerte sensibilidad política en Puerto Madryn, donde la defensa de ALUAR aparece como una causa transversal al sector público y privado.

