“La Escuela va al Teatro” fue presentado este martes y renueva una propuesta que, desde 2007, conecta a estudiantes con el arte escénico, con fuerte anclaje local y acceso garantizado.
En un “Galpón de la Escalera” presto para el evento y con fuerte presencia de medios, se lanzó la edición 2026 de “La Escuela va al Teatro”, el programa educativo-cultural que cumple 20 años de continuidad en Puerto Madryn y que ya forma parte del recorrido de miles de estudiantes.
La actriz Maribel Bordenave, una de las impulsoras del proyecto desde sus inicios, puso en palabras el valor del tiempo sostenido: “Hace 20 años que estudiantes de la ciudad van al teatro. Parece una frase simple, pero implica una construcción enorme”.
La propuesta, que se desarrollará entre mayo y octubre, está dirigida a escuelas primarias, secundarias y terciarias, con funciones especialmente pensadas para integrarse a la dinámica escolar. No hay horarios rígidos: cada institución acuerda fecha y turno, en una lógica que —según remarcan desde la organización— busca ser “una invitación y no una imposición”.
Este año serán cuatro las obras en cartel: La Soñadora, otra historia de la ciencia, Instantes en mi boca, Llevo todo conmigo y Pria, esta última orientada a niveles secundarios y superiores.
Pero si hay un rasgo que distingue al programa es su accesibilidad. Con el acompañamiento sostenido de Aluar e Infa, el costo de las entradas se mantiene bajo y, en los casos necesarios, no representa una barrera. “El dinero no puede ser un impedimento para que un estudiante acceda al teatro”, enfatizó Bordenave. (AUDIO)

La experiencia no termina en la función. Cada obra abre un espacio de intercambio entre artistas, docentes y estudiantes, consolidando una dimensión pedagógica que, con los años, se volvió central.
Desde Aluar, la representante Valeria Lightowler confirmó la continuidad del respaldo: “Renovamos nuestro compromiso porque se trata de una propuesta muy valorada por la comunidad, con artistas locales y un impacto real en la educación”. (AUDIO)

Dos décadas después, el programa exhibe uno de sus logros más silenciosos pero contundentes: el recambio generacional. “Hoy hay docentes que vivieron esto como estudiantes y ahora traen a sus cursos. Eso habla de la huella que deja”, destacó Bordenave.
Con inscripción ya abierta, “La Escuela va al Teatro” vuelve a escena con una premisa que se mantiene intacta: formar espectadores también es parte de educar.


