La Escuela N° 750 de Puerto Madryn volvió a quedar en el centro de la escena este martes, cuando debieron suspenderse las clases a media mañana por la falta de agua en los sanitarios, una situación que expone nuevamente las falencias estructurales del edificio.
Según pudo reconstruirse a partir de testimonios de docentes, alumnos y padres, el problema se detectó tras el primer recreo, cuando los estudiantes advirtieron que los baños no contaban con agua o que los depósitos no funcionaban correctamente. En una institución con una matrícula numerosa y con solo una parte de sus sanitarios operativos —debido a que otro sector fue demolido y aún no fue reemplazado— la situación se volvió rápidamente insostenible.
Con apenas cuatro baños disponibles para los alumnos, que ya resultan insuficientes en condiciones normales, la falta de suministro provocó que los espacios se saturaran en pocos minutos. Frente a ese escenario, y ante la imposibilidad de garantizar condiciones mínimas de higiene, las autoridades dispusieron la suspensión de actividades alrededor de las 10:30, minutos antes del segundo recreo.
El inconveniente no solo afecta a los estudiantes. Los docentes, por su parte, no cuentan con sanitarios propios y deben utilizar los del gimnasio, ubicados a unos cuantos metros del edificio principal, compartiéndolos además con los alumnos que realizan actividades en ese espacio.
Este nuevo episodio se suma a una larga serie de problemas edilicios que arrastra la institución. Si bien en los últimos años se realizaron intervenciones tras reiterados reclamos de la comunidad educativa —que incluyeron la participación de autoridades municipales—, persisten deficiencias importantes. De hecho, recientemente se generó un nuevo foco de conflicto cuando desde el ámbito provincial se evaluó retirar equipos de aire acondicionado del establecimiento, situación que finalmente no prosperó tras gestiones realizadas.
En ese contexto, la situación de los sanitarios aparece hoy como uno de los puntos más críticos. Docentes advierten que, incluso en condiciones normales, la cantidad de baños no alcanza para la demanda existente, lo que genera filas permanentes durante los recreos y obliga a interrumpir clases para permitir que los alumnos puedan utilizarlos.
Desde el área educativa, en tanto, se indicó que el inconveniente estaría vinculado a problemas en el abastecimiento de agua, posiblemente derivados de pérdidas o del uso intensivo de las instalaciones durante el fin de semana, lo que habría impedido la correcta recuperación de los tanques. También se mencionó la presencia de residuos inadecuados en los sanitarios, lo que agrava el funcionamiento del sistema.
Lo cierto es que, más allá de la causa puntual, el episodio vuelve a poner en evidencia una problemática de fondo: la falta de infraestructura adecuada para garantizar el normal desarrollo de las clases.
Tras trabajos realizados durante el mediodía, el servicio comenzó a restablecerse de manera paulatina.
Sin embargo, desde la institución se informó en horas de la noche que las clases del turno mañana del día miércoles se reanudarán recién a partir de las 9:55, quedando sujetas a nuevas actualizaciones.
En medio de un clima institucional tenso y con reclamos que se acumulan desde hace años, la comunidad educativa de la Escuela 750 vuelve a enfrentar una situación que, lejos de ser excepcional, parece repetirse con preocupante frecuencia.


