Mientras personal de la Secretaría de Ecología de Puerto Madryn retiraba este miércoles los cuerpos de dos ballenatos que la marea había depositado en la zona de Punta Cuevas, apareció un nuevo ejemplar sin vida en Playa Canteras, en un sector de muy difícil acceso.
Esa condición permitió que investigadores del CCT CONICET-CENPAT pudieran realizar una necropsia prácticamente completa del animal y tomar muestras que ahora serán analizadas para intentar determinar las causas de la muerte.
Desde el ámbito científico explicaron que el procedimiento pudo concretarse gracias a que el cuerpo permanecía en un lugar donde no había sido alterado. También señalaron que los restos permanecerán en la playa, ya que el acceso resulta imposible para la maquinaria. Con el paso de los días, los carroñeros y la acción del mar harán el resto del proceso natural, devolviendo esos nutrientes al ecosistema.
La aparición de varios ballenatos muertos en los últimos días despertó preocupación entre vecinos y visitantes. Sin embargo, los especialistas insisten en que, por el momento, no existe ningún indicador que permita hablar de una situación fuera de lo habitual.
El referente de Refaunar, Víctor Fratto, explicó que este tipo de episodios forma parte del ciclo natural de una especie cuya población continúa recuperándose.
«El año pasado tuvimos un récord cercano a las 2.300 ballenas. Cuantos más animales llegan a reproducirse en nuestros golfos, también aumentan las probabilidades de encontrar ejemplares muertos», indicó.
Hasta el momento se contabilizan alrededor de nueve ballenatos fallecidos durante la presente temporada, una cifra considerada normal para esta época del año y muy inferior a otros registros históricos. Como referencia, durante la temporada 2025 se registraron 36 ejemplares muertos. El antecedente más excepcional fue un evento de mortalidad provocado por biotoxinas asociadas a la marea roja, que ocasionó la muerte de 72 ballenas.
Fratto también recordó que, incluso cuando se realizan necropsias completas, muchas veces no es posible establecer con precisión la causa de muerte de un animal silvestre. Por eso, remarcó que será necesario esperar el resultado de los análisis antes de extraer conclusiones.
Además, destacó que la muerte de estos animales también cumple un rol ecológico fundamental, ya que sus cuerpos se transforman en fuente de alimento para numerosas especies y, cuando quedan en el fondo marino, generan verdaderos oasis de biodiversidad.
En paralelo, los investigadores aguardan la realización de los tradicionales vuelos de censado de la población de ballena franca austral, que se llevan a cabo tres veces por temporada con científicos del CCT CONICET-CENPAT a bordo de un avión del Aeroclub Puerto Madryn. El operativo es financiado por la Asociación de Empresas de Avistaje de Ballenas. Por ahora, el mensaje de los especialistas es claro: aunque la presencia de ballenatos muertos genera un fuerte impacto visual, los registros de esta temporada se mantienen dentro de los valores esperados para una población de ballena franca austral que continúa mostrando una recuperación sostenida
Imagenes necropsia ilustrativas





