En el marco de un caso de violencia de género, Lucas Maximiliano Hughes deberá cumplir tres años de prisión efectiva tras desobedecer una orden de prohibición de acercamiento dictada por la justicia.
La audiencia se llevó a cabo este miércoles en los Tribunales, donde se resolvió revocar una condena de tres años de ejecución condicional que Hughes había recibido en abril a través de un juicio abreviado. Durante ese proceso, la fiscal Ivana Berazategui había conseguido que se le impusieran restricciones, como la prohibición de acercarse o mantener contacto con la víctima, entre otras medidas.
Sin embargo, el acusado reincidió en su conducta al violar dichas restricciones, lo que llevó a que la Fiscalía solicitara que la pena condicional se transformara en efectiva.
La solicitud fue avalada por el juez Horacio Yangüela, tras una audiencia que estuvo a cargo del funcionario Mauricio Baigorria.
“La desobediencia judicial derivó en la revocación de la condena previa en suspenso, lo que ahora lo llevará a cumplir tres años de prisión efectiva”, destacaron desde el Ministerio Público Fiscal.
Durante el proceso, se subrayó la importancia de las medidas de restricción en casos de violencia de género, cuyo objetivo principal es garantizar la seguridad de las víctimas. La violación de estas órdenes no solo constituye un delito grave, sino que además aumenta significativamente el riesgo de nuevas agresiones, según remarcaron las autoridades.
El fallo busca enviar un mensaje claro sobre las consecuencias de incumplir órdenes judiciales, particularmente en el contexto de violencia de género, donde las medidas de protección son fundamentales para prevenir situaciones de mayor gravedad.


