Este miercoles por la noche se realizó la reconstrucción del siniestro vial que terminó con la vida de Diego Danese, el ciclista que fue embestido por un vehículo mientras circulaba por la ruta que une el acceso a Solana con la calle Hansen, en Puerto Madryn conducido por Sofía Arnoldi, quien arrojó resultado positivo en el test de alcoholemia realizado tras el hecho.
La diligencia fue encabezada por el fiscal Jorge Bugueño, con intervención de la Unidad Criminalística, personal policial, peritos y la presencia tanto de la querella como de la defensa. El procedimiento buscó reconstruir las condiciones del siniestro lo más fielmente posible, con una bicicleta similar a la de la víctima, un maniquí vestido con ropa semejante, y en condiciones climáticas parecidas a las de aquella jornada: cielo nublado y lloviznas intermitentes.
“El objetivo era que las partes pudieran percibir, desde dentro del vehículo, las posibilidades de visibilidad y evitabilidad del hecho. Lo que observamos es que la visibilidad era buena, a pesar del clima. Eso, para la Fiscalía, hace que el hecho sea evitable”, afirmó Bugueño tras la diligencia.
El fiscal también explicó que, si bien una testigo presencial —acompañante en el vehículo— aseguró que Danese “apareció de golpe” en la traza, esa afirmación debe ser contrastada con elementos objetivos. En ese sentido, será clave la pericia accidentológica, que permitirá determinar, entre otros factores, la velocidad del rodado al momento del impacto.
“Es fundamental que un perito nos indique si efectivamente el siniestro era evitable o no, cuáles fueron las causas primarias y si existieron causas secundarias”, remarcó Bugueño.
En paralelo, fuentes cercanas a la investigación señalaron que en las fotografías tomadas durante la intervención de Policía Científica se observa un dispositivo luminoso cerca de la bicicleta, cuyo tipo y funcionamiento podrían ser relevantes para esclarecer el nivel de visibilidad que tenía Danese al momento del impacto. Sin embargo, ese elemento no habría sido secuestrado por la Fiscalía, lo que impide determinar con precisión si se trataba de un “ojo de gato” reflectivo o un farol a batería, ni si estaba operativo en el momento del hecho. “De haber estado encendido, podría haber hecho visible la bicicleta”, advirtieron.
Sin ese elemento como evidencia, resulta imposible precisar si se trataba de un “ojo de gato” reflectivo o un farol a batería, ni si estaba encendido al momento del hecho. “De haber estado encendido, podría haber hecho visible la bicicleta si es que pertenecía al rodado” advirtieron.
Respecto al avance de la investigación, el fiscal estimó que las pericias podrían demorar alrededor de 30 días y que, por ahora, los plazos de la etapa preparatoria de la causa se mantienen sin necesidad de prórrogas.
“No podemos descartar una modificación de la imputación. Podría evaluarse un cambio hacia un delito con dolo eventual o confirmar el homicidio culposo con agravantes. Dependerá de los resultados de la pericia”, concluyó.


