En la tarde del miércoles, con la plea mar, fue retirado de la zona de Punta Cuevas el ballenato muerto que había quedado varado en una incómoda posición tras ser arrojado a la costa por la marea la semana pasada.
El cadáver del cetáceo quedó trabado en un accidente geográfico del lugar, lo que impedía el acceso de cualquier maquinaria para su retirada. Además, el terreno rocoso a pocos centímetros de profundidad hacía imposible su enterramiento en el sitio.
La situación se tornó preocupante debido a la putrefacción del animal y el olor fétido que despedía, lo que provocó algunas quejas y reclamos de los vecinos que acertaban a pasar por el sitio.
Ante esta situación, el intendente Gustavo Sastre reaccionó rápidamente y se puso en contacto con el jefe de la prefectura local, prefecto Cristian Mirabete.
En conjunto, elaboraron una maniobra entre el personal de Prefectura, utilizando una embarcación de la Institución, y el asesor municipal en materia ambiental, Víctor Fratto, integrante de la fundación Refaunar.
El animal muerto fue llevado mar adentro, donde fue soltado para que la naturaleza continúe su ciclo. De esta manera, el cuerpo del ballenato se convertirá en alimento para otros integrantes del ecosistema del Golfo Nuevo.

