Un hombre (J.G.) que fue condenado a nueve años de prisión por el abuso sexual de su hijo de tres años está actualmente prófugo, luego de que el Superior Tribunal de Justicia de la provincia confirmara su condena.
El caso comenzó con una denuncia realizada por la madre del niño en 2020, en plena pandemia, y ha pasado por varias instancias judiciales.
El inicio del caso se remonta a septiembre del 2020 cuando la madre de un menor notó conductas sexuales extrañas en su hijo.
Las condiciones socioambientales de la madre y el menor al no contar con televisión, internet y ser los únicos convivientes, hizo que por algunas conductas poco habituales en una criatura, provocó la sospecha de la mujer respecto de los momento que el menor compartía con su padre.
Además en un momento el niño contó alguna situación de violencia ejercida por su progenitor, por lo que decidió ralizar una consulta médica en el Hospital Isola.
Luego de un examen médico se le indicó a la mujer que formalizara una denuncia. Desde entonces se inició un largo y complejo proceso judicial
Tras la sentencia inicial de agosto de 2023, el condenado apeló ante la Cámara Penal, que ratificó la condena. Más tarde, presentó una impugnación ante el Superior Tribunal, que finalmente también confirmó la pena.
Durante el proceso judicial, el hombre se encontraba en libertad condicional debido a que el Código Procesal vigente en ese momento permitía esperar la sentencia definitiva fuera de prisión.
Sin embargo, una vez que la condena fue confirmada, al intentar detenerlo para que cumpliera su pena, las autoridades constataron que se había fugado.
Actualmente, se ha librado una orden de captura a nivel nacional, y la Brigada de Investigaciones está trabajando en conjunto con las fuerzas policiales del país. Según fuentes cercanas a la investigación, existe la posibilidad de que el condenado haya abandonado el país, lo que llevaría a las autoridades a pedir la colaboración de Interpol en su búsqueda.
Este caso ha generado preocupación no solo por la gravedad del delito, sino también por las demoras judiciales que permitieron que el hombre permaneciera en libertad. Cabe destacar que, con la reciente reforma del Código Procesal, una condena confirmada en segunda instancia ya puede ejecutarse sin necesidad de esperar un fallo del Superior Tribunal, pero en este caso, el prófugo se benefició del proceso anterior para evadir la justicia.
Las autoridades continúan investigando el paradero del hombre mientras evalúan los próximos pasos en su búsqueda.




