PLANETA MADRYN: SUS COMPAÑEROS LOGRARON QUE LAS OFICINAS DONDE TRABAJÓ LLEVEN EL NOMBRE DE MARCELO YEDRO

«…su nombre permanecerá vivo en el lugar al que tanto dio. Las personas que dejan huellas en el corazón de los demás nunca se van del todo.»

Hay reconocimientos que nacen por decisión de una autoridad y otros que surgen del afecto y el respeto de quienes compartieron años de trabajo. El homenaje realizado en los últimos días a Marcelo Arnaldo Yedro pertenece, sin dudas, al segundo grupo.

Las nuevas dependencias de la Dirección General de Inspecciones Generales de la Municipalidad de Puerto Madryn llevan desde ahora su nombre, una iniciativa impulsada por quienes fueron sus compañeros de trabajo y por el personal que estuvo bajo su conducción durante varios años.

El acto contó con la presencia de la esposa e hiijos de Yedro, la secretaria de Gobierno, Leila Zanette; el subsecretario de Protección Ciudadana, Luis Bez; funcionarios del área y trabajadores municipales que compartieron con Yedro gran parte de su trayectoria.

Marcelo Yedro falleció el 11 de enero de 2023. Durante la gestión de Carlos Eliceche fue director de Inspecciones Generales, función que desempeñó durante varios años, dejando una impronta que aún hoy es recordada por quienes trabajaron a su lado.

Pero su historia de servicio trascendió el ámbito municipal. Ingresó a la Asociación de Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn en diciembre de 1985 y desarrolló casi tres décadas de actividad, llegando a ocupar la Jefatura del Cuerpo entre 2002 y 2014. Participó en numerosas emergencias de gran magnitud y recibió una condecoración por su actuación durante el trágico accidente ocurrido sobre la Ruta Nacional 3 en junio de 2012, donde fallecieron once personas y fueron asistidos 56 heridos.

Al conocerse su fallecimiento, la institución bomberil destacó que su trayectoria y su ejemplo serían una fuente de inspiración para las nuevas generaciones de bomberos y que su recuerdo permanecería siempre presente.

El homenaje realizado ahora parece confirmar aquellas palabras. No fue una propuesta surgida desde un despacho, sino de quienes compartieron el día a día con él y consideraron que el lugar donde dedicó tantos años de trabajo debía conservar también su nombre.

Su esposa, al agradecer el reconocimiento, resumió el sentimiento de la familia al señalar que Marcelo «quedará para siempre en el lugar donde tantas horas de su vida entregó con compromiso, responsabilidad y un enorme corazón». También destacó especialmente a sus excompañeros por haber impulsado y sostenido la iniciativa «con el cariño y el respeto que Marcelo supo sembrar en cada uno de ellos».

A veces, el mayor reconocimiento que puede recibir una persona no llega por los cargos que ocupó, sino por el recuerdo que deja en quienes compartieron el camino. Y eso es, precisamente, lo que refleja este homenaje.

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