PLANETA MADRYN: UBER BUSCA SALIR DE LA CLANDESTINIDAD Y UNA DIRECTORA DE ESCUELA SE CONVIRTIÓ EN EL ROSTRO MÁS HUMANO DEL RECLAMO

La discusión por la regulación de Uber en Puerto Madryn comenzó a cambiar de tono. Después de años de prohibiciones, controles de tránsito, secuestro de vehículos y multas millonarias, el debate dejó de centrarse solamente en la legalidad del servicio y empezó a mostrar el costado social y económico de quienes manejan a diario para sostener a sus familias.

En las últimas horas, un grupo de conductores de Uber se reunió con concejales de Puerto Madryn para presentar un proyecto de ordenanza que busca regularizar el funcionamiento de las aplicaciones de transporte en la ciudad. La iniciativa propone modernizar el sistema de transporte urbano, incorporar plataformas digitales y establecer reglas claras para quienes hoy trabajan bajo el riesgo permanente de sanciones.

Pero más allá del proyecto, hubo una voz que impactó de lleno en el debate político y social: la de Pamela Pavez, directora de la Escuela Nº 222 del barrio Presidente Perón y conductora de Uber.

Su testimonio expuso una realidad que atraviesa a muchos trabajadores de Chubut. Docente, directora y madre de familia, contó que comenzó a manejar casi por desesperación económica.

“Un día no había nada en la heladera, prendí la aplicación, me fui a manejar y cuando hice plata y pude comprar comida recuperé la dignidad. Desde ese día no me bajé más del Uber”, relató.

La historia rápidamente comenzó a viralizarse porque rompe con muchos prejuicios alrededor de la aplicación. Pamela no es una conductora ocasional. Lleva más de 2300 viajes realizados en apenas siete meses y asegura que hoy el ingreso generado por Uber es el principal sostén de su hogar.

“Pago la luz, pago el gas y comemos todos los días gracias al Uber. Del sueldo docente no alcanza”, afirmó en medio del conflicto salarial que atraviesa el sector educativo en Chubut.

Según explicó, hay alrededor de 40 docentes manejando Uber en Puerto Madryn. También trabajan en la aplicación empleados de la pesca, choferes de colectivo, comerciantes y trabajadores formales que necesitan un ingreso extra ante la crisis económica.

La reunión con los concejales fue interpretada por los conductores como una señal política importante. Más aún porque se da en paralelo con un cambio de postura del intendente Gustavo Sastre, quien en las últimas jojrnadas dejó abierta la posibilidad de avanzar hacia una regulación.

Aunque el municipio mantiene vigente la ordenanza que prohíbe las aplicaciones de transporte, el jefe comunal comenzó a hablar de “modernización”, de la necesidad de adaptarse a nuevas tecnologías y de evitar “mayores grietas” entre sectores.

Sastre también reconoció que existen presentaciones judiciales vinculadas a Uber y que un eventual fallo favorable a la plataforma podría volver inviable una prohibición total.

En ese contexto, los choferes buscan adelantarse con una propuesta propia que contemple controles, requisitos y normas de funcionamiento.

Pamela Pavez sostuvo que el proyecto presentado apunta a garantizar seguridad, trazabilidad y transparencia. Explicó que la aplicación registra datos del conductor, vehículo, recorrido y tarifas, además de incluir seguros para pasajeros y choferes.

“Nosotros queremos trabajar tranquilos y totalmente bajo norma”, aseguró.

También defendió el rol social que Uber cumple actualmente en distintos sectores de la ciudad. Contó que muchos viajes se realizan hacia barrios donde otros servicios no llegan o donde las tarifas tradicionales resultan inaccesibles.

“Llegamos a las bardas, a las quintas del Mirador, a lugares donde muchas veces no entra otro transporte. Llevamos trabajadores a las pesqueras, panaderos, gente que va al hospital”, detalló.

La directora recordó además que, cuando comenzó a manejar, muchos conductores evitaban ingresar al barrio Presidente Perón. Ella decidió hacerlo justamente por el vínculo que tiene con el sector.

“Amo el barrio y estoy muy comprometida con esa comunidad. La gente agradecía muchísimo que tomáramos esos viajes”, contó.

Mientras el debate avanza en el Concejo Deliberante, la situación de Uber en Puerto Madryn parece haber ingresado en una etapa distinta. Lo que hasta hace poco era solamente una discusión sobre aplicaciones ilegales hoy también pone sobre la mesa historias de trabajadores que encontraron en la plataforma una manera de sostenerse en medio de la crisis.

Y entre todas esas historias, la de una directora de escuela que sale a manejar de noche para llenar la heladera terminó convirtiéndose en el símbolo más fuerte de una discusión que ya excede al transporte.

Asi lo contó la directora de escuela (AUDIO)

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