PLANETA MADRYN: UBER Y DIDI: PARECÍA QUE SÍ, PERO OTRA VEZ NO LLEGÓ AL CONCEJO

Todo indicaba que esta vez sí. Había un proyecto, se hablaba de los votos necesarios y hasta se esperaba que el tratamiento fuera casi un trámite. Pero el tema Uber y las aplicaciones de transporte volvió a quedar afuera del recinto del Concejo Deliberante de Puerto Madryn.

El lunes parecía que la historia finalmente iba a tener un desenlace. Para el miércoles se esperaba el tratamiento del proyecto que busca levantar la prohibición vigente y establecer una regulación para Uber, DiDi y otras aplicaciones de transporte.

Pero el despacho no apareció.

La comisión que debía reunirse para terminar de darle forma al proyecto no avanzó y la iniciativa tampoco ingresó al orden del día de la sesión. La regulación quedó, una vez más, en espera. La falta de consenso entre los bloques fue señalada como la razón por la que el proyecto no llegó al recinto.

Y mientras el expediente sigue dando vueltas dentro del Concejo, las aplicaciones siguen funcionando afuera.

“CREÍMOS QUE ERA EL DÍA”

Pamela Pavez conoce bien esta historia. La directora de escuela que tiempo atrás se convirtió en uno de los rostros humanos de quienes comenzaron a trabajar con Uber en Puerto Madryn volvió a hablar sobre la situación, esta vez como vocera circunstancial de un colectivo de conductores que reclama una definición.

En declaraciones a Radio Patagonia, entrevistada por el perdiodista Gustavo Huentelaf, contó que el lunes un grupo de conductores se reunió para analizar el borrador del proyecto que venían trabajando los concejales y que les habían confirmado que el miércoles habría una comisión para darle despacho.

Fueron al Concejo para acompañar ese momento.

Pero no ocurrió.

“Creímos que era el día en el que iba a suceder esto que venimos pidiendo hace tiempo”, relató Pamela.

La frustración, dijo, fue grande porque los conductores esperaban que finalmente se pudiera avanzar hacia un marco que les permitiera trabajar sin la incertidumbre que atraviesan actualmente.

El planteo de los conductores es sencillo: si las aplicaciones ya funcionan en la ciudad, quieren que exista una regulación que establezca claramente cómo deben funcionar.

“Todo el mundo, nadie desconoce que está a pleno en la ciudad funcionando”, señaló Pamela, quien aseguró que los conductores utilizan tanto Uber como DiDi y que también los pasajeros recurren a ambas plataformas.

MÁS DE 250 CONDUCTORES

Pavez estimó que en Puerto Madryn habría más de 250 personas trabajando actualmente con Uber y DiDi, aunque aclaró que no cuentan con un registro completo y que el grupo de referencia que manejan reúne a unos 100 conductores.

El número de usuarios es, naturalmente, mucho mayor.

Y allí aparece una de las cuestiones centrales del debate: la discusión legislativa está intentando ponerle reglas a una actividad que ya se instaló en la vida cotidiana de la ciudad.

El proyecto que se venía trabajando apunta justamente a reemplazar la prohibición existente por una regulación específica para las aplicaciones, sus conductores y vehículos. La iniciativa había sido presentada como una propuesta que buscaba reunir aportes de distintos sectores.

Pero todavía no hubo acuerdo suficiente para llevarla al recinto.

¿QUÉ FUE LO QUE FRENÓ EL PROYECTO?

Pamela contó que entre los conductores circuló la versión de que existía algún artículo o inciso que necesitaba modificaciones.

“Alguien dijo algo de turismo, pero no tenemos la certeza”, explicó.

También reconoció que el borrador que finalmente conocieron es diferente al que habían analizado inicialmente.

Por eso, entre los conductores quedó una pregunta que todavía no tiene respuesta pública: ¿qué fue exactamente lo que impidió que el proyecto tuviera despacho?

En el medio también aparece el enfrentamiento con el sector de taxis y remises, que rechaza la habilitación de las aplicaciones y reclama que se contemplen las condiciones bajo las cuales desarrollan su actividad.

El debate, por lo tanto, no es solamente Uber sí o Uber no.

Es cómo se regula una nueva modalidad de transporte que ya tiene conductores y pasajeros, sin desconocer a quienes llevan años trabajando bajo el sistema tradicional.

HASTA EL INTENDENTE DIJO QUE SÍ

La posición del intendente Gustavo Sastre agregó otro elemento a la discusión.

Tras la frustrada sesión, el jefe comunal sostuvo que Puerto Madryn no debería quedar afuera de las nuevas modalidades de transporte que ya funcionan en otras ciudades, aunque pidió que la regulación se haga con tiempo y de manera responsable.

“Madryn, siendo también una ciudad turística, no puede estar afuera de esa nueva modalidad”, afirmó Sastre, aunque también sostuvo que es preferible esperar antes que aprobar una norma que después deba ser corregida.

Es decir: el Ejecutivo se muestra a favor de incorporar la modalidad, pero el Concejo todavía no consigue cerrar el acuerdo necesario para convertir esa voluntad en una ordenanza.

Y AHORA, ¿CUÁNDO?

Esa es precisamente la pregunta que los conductores volvieron a llevarse del Concejo.

Pamela aseguró que, después de lo ocurrido, no tenían información concreta sobre cuándo podría volver a tratarse el proyecto.

Mientras tanto, Uber y DiDi siguen circulando por las calles de Puerto Madryn.

Los conductores siguen trabajando.

Los pasajeros siguen pidiendo viajes.

Y el Concejo Deliberante sigue discutiendo cómo regular una actividad que, guste o no, ya dejó de ser una posibilidad futura para convertirse en parte del presente de la ciudad.

El proyecto no murió. Tampoco fue aprobado.

Por ahora, quedó nuevamente en el medio.

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