Una investigación realizada durante casi dos décadas concluyó que el esnórquel con lobos marinos es compatible con la conservación de la especie y demuestra el enorme valor económico que tiene proteger la fauna silvestre.
La colonia de lobos marinos de un pelo de Punta Loma no solo constituye uno de los principales atractivos turísticos de Puerto Madryn, sino que también representa un importante motor para la economía local. Así lo demuestra un estudio realizado por científicos del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (CESIMAR), dependiente del CENPAT-CONICET, que estimó que esta colonia genera actualmente alrededor de 709 mil dólares por año a través de la actividad de esnórquel con lobos marinos.
La investigación analizó casi veinte años de información aportada por operadores turísticos, junto con datos científicos sobre la población de lobos marinos obtenidos por el Laboratorio de Mamíferos Marinos del CENPAT.
El trabajo concluyó que la actividad turística no solo es sostenible bajo las regulaciones actuales, sino que además la colonia continuó creciendo mientras aumentaba el número de visitantes.
«La conservación también tiene un valor económico», explicó la investigadora Rocío Loizaga, quien señaló que el objetivo fue poner en números el aporte que realiza un recurso natural protegido a la economía regional.
Según el estudio, entre 2007 y 2023 la actividad de esnórquel registró un crecimiento promedio cercano al 13% anual, con más de 6.400 turistas por temporada.
Paralelamente, la población de lobos marinos en Punta Loma creció a una tasa cercana al 4% anual, lo que demuestra que ambas variables evolucionaron de manera positiva sin evidencias de que el turismo afecte a la especie.
Los investigadores estimaron además que, considerando toda la actividad desarrollada desde sus comienzos, la colonia de Punta Loma generó un impacto económico superior a los 5 millones de dólares.
UN RECURSO QUE VALE MÁS VIVO QUE EXPLOTADO
Uno de los aspectos más novedosos del trabajo fue calcular el valor económico «no consuntivo» de los animales, es decir, el beneficio económico que generan sin necesidad de extraerlos ni alterar su hábitat.
Los cálculos indican que cada lobo marino aporta, en promedio, unos 8.700 dólares por año mediante la actividad turística. Con una colonia cercana a los 600 ejemplares, el valor económico anual supera los 700 mil dólares.
Los científicos remarcan que estos resultados refuerzan la importancia de mantener normas estrictas para el desarrollo del turismo de naturaleza y continuar monitoreando la actividad, ya que la población de lobos cambia con el tiempo y está influenciada también por otros factores como la pesca, la contaminación y las condiciones ambientales.
DE ATRACTIVO COMPLEMENTARIO A PRODUCTO TURÍSTICO
La investigación también reconstruyó cómo evolucionó la actividad.
Cuando comenzó hace dos décadas, el buceo con lobos marinos estaba reservado exclusivamente para buzos certificados que utilizaban equipos autónomos y funcionaba principalmente como una propuesta complementaria para quienes visitaban Puerto Madryn durante la temporada de ballenas.
Con el paso de los años, la incorporación del esnórquel permitió ampliar enormemente el público, transformando la experiencia en un producto turístico propio de la ciudad, disponible durante gran parte del año gracias a que la colonia dejó de ser exclusivamente reproductiva y pasó a mantener ejemplares juveniles y hembras durante todas las estaciones.
Para los investigadores, el trabajo constituye un ejemplo concreto de cómo la ciencia y el sector privado pueden colaborar para generar información útil que permita proteger la biodiversidad y, al mismo tiempo, fortalecer una economía basada en el turismo de naturaleza, uno de los principales sellos de identidad de Puerto Madryn.


