A casi 48 horas del violento robo ocurrido en la intersección de Maqui y Cortadera, el barrio Solanas, es intenso el trabajo de investigación por parte de la DPI Madryn sin detenidos y con nuevas líneas de análisis.
El hecho se produjo cuando tres personas armadas irrumpieron en la vivienda donde reside una médica junto a su hijo mayor de edad. Los delincuentes sustrajeron dólares, computadoras y otros artefactos electrónicos, además de un vehículo en el que escaparon.
Horas más tarde, el automóvil fue hallado a aproximadamente mil metros del domicilio, campo adentro y en dirección sur, en un sector prácticamente rural y sin cámaras de seguridad públicas. Según confirmó la Policía, el rodado estaba completamente vacío, sin ninguno de los elementos denunciados como robados, descartando así versiones que indicaban un recupero parcial de dinero u objetos.
En declaraciones oficiales, el segundo jefe de la Unidad Regional señaló que se trabaja sobre la hipótesis de un posible error en el domicilio elegido. De acuerdo a esa línea investigativa, los autores podrían haber tenido como objetivo otra vivienda del sector.
Además, las víctimas habrían advertido que al menos uno de los asaltantes tenía acento chileno, dato que fue incorporado a la investigación y que ahora es materia de análisis por parte de la División Policial de Investigaciones (DPI).
La zona donde ocurrió el hecho —alejada del casco céntrico y con características semi rurales— presenta dificultades operativas debido a la escasa presencia de cámaras y registros fílmicos. Por el momento no hay personas identificadas ni detenidas.
El segundo jefe de la Unidad Regional, comisario mayor Avendaño confirmó algunos detalles. (AUDIO)



