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Puerto Madryn llora la muerte de uno de sus vecinos más preciados.
Este jueves al mediodía falleció Fortunato Abrany.
Fueron 60 años de ejercicio continuo de su profesión.
Atendió hasta 5 generaciones de una misma familia.
El 3 de Octubre de 1963 aprobó la última materia de su carrea en la Facultad de Medicina y a partir de allí inició un recorrido que le valió granjearse el respeto y admiración de toda la comunidad.
En cada sector en los que decidió participar lo hizl con pleno compromiso y eso provocaba admiración de quienes le rodeaban. Hasta se permitió aceptar la presión de militantes de la Unión Cívica Radical para ser candidato a intendente municipal en 1991.
Fue homenajeado el año anterior como uno de los ilustres vecinos de la ciudad, en ocasión de un evento de la Sociedad Española, que fue acompañado por el Intendente de la ciudad Gustavo Sastre.
Un Hogar Materno infantil perpetuará su nombre.
Hogar Materno Fortunato Abrany, alberga a niños de entre 45 días y 4 años, en su sede ubicada en pleno Barrio Pujol de la ciudad.
La notable pluma de Elida Fernández, marcó en papel lo que la comunidad entera siente por la figura de “Toto” Abrany. Y me permito repoducirlo, con la anuencia de la autora:
Para Fortunato Abrany. O Toto…
“Días de Padre”
Elida Fernández
Lo vi salir de su casa, con ese sol a sus espaldas que parecía darle un haz de luminosidad y me di cuenta que esa era la figura de la que quería escribir. Porque no me interesaba hablar de “un día del padre”, yo buscaba otro matiz, más profundo, más íntimo, que hablara de cercanía y cambiando apenas una letra, el significado se abría en una inmensa vertiente de certezas: “días de padre”.
Porque Toto, o Fortunato, o ese médico tan amado por su comunidad, si había lugares que había ocupado con máxima entrega habían sido aquellos que tenían que ver con la capacidad de dar.
Acaso por eso, la vida lo sorprendió tempranamente arrebatando de su lado a su compañera elegida, y allí quedó él, con sus dos pequeñas hijas, sintiéndose acaso a la intemperie pero asumiendo el dolor y la necesidad de brindar el abrigo que ellas requerían. Tal vez abrazándolas, la vida lo abrazaba.
Y como un faro capaz de iluminar las tempestades, fue madre y padre, y pudo acompañar, arrullar, escuchar, encontrar las palabras adecuadas, esas que les permitieron casi como un registro fotográfico, armarse de recuerdos, armar ese antes que habían perdido…fue ese mojón que les permitió andar la vida en libertad pero sintiendo al alcance de sus manos la protección requerida. Tal vez esa mezcla de dulzura y calma, de presencia cercana, fue la que les permitiría erguirse ante las olas que la vida les podía presentar.
Su casa, “de alacenas abiertas”, y mesas tendidas muestran esa mezcla de costumbres árabes y criollas codeándose en los bombones, aceitunas, pasas, meshes, sfijas, mates…
Le gusta especialmente cocinar, y mezcla unas cosas con otras con esa tranquilidad que lo caracteriza, y mientras sus manos hacen, disfruta del pensar en sus comensales, esos que son tales porque comparten un lugar en torno a su mesa, mesa que habla de ligazones y proximidades, de vínculos que giran en torno a palabras y familia. Familia presente todavía en aquellas palabras de su madre “ si no sobra comida es porque alguien se quedó con hambre”… ¿raíz acaso de este Padre- Nutricio cuya misión en la vida parece ser dar?
Desde su lugar de médico de excelencia, amante de su profesión, y enteramente dedicado a ella , esta calidez y entrega incondicional , esta mano-caricia que recibe al paciente es la que sin duda predispone a la cura. Uno siente que está en buenas manos, acaso manos de padre protector… pareciera entender como pocos ese lugar del herido, del que padece y teme y desde su propio lugar de dolores se comunica con él, estableciendo una paridad desde lo humano que lo hace crecer profesionalmente.
Su elección de médico obstetra y su posibilidad de dar la bienvenida a tantos hijos, lo pone una vez más en este mágico lugar de Padre-nutricio… entre la ternura y el arrullo, nutriendo desde el afecto…
Más allá de sus hijas, sus sobrinas y nietas lo viven como un gran padre protector, un ser de luz, patriarca de la gran familia, el que abriendo sus brazos cuida y calma a su clan entero, el que acompañó y fue sostén frente a inmensas pérdidas… al que todos recurren cuando algo alarma o cuando simplemente quieren brindarle su amor o escuchar tanta paz en sus palabras.
A ellas agradezco sus múltiples voces que me permitieron armar esta semblanza… recorriendo sus “días de padre”…para reconocer de otra forma su manera de estar y habitar en la vida de esta comunidad, calladamente, pero siempre con una gran presencia alentadora.
Y a él, infinitas gracias, por todo…y por tanto!!
QEPD Fortunato! Abrazo apretado a sus hijas y familia!


