En un movimiento que ha generado especulación y controversia, el director de Flora y Fauna de la provincia de Chubut ha sido removido de su cargo luego de su participación como testigo en el juicio por la presunta masacre de pingüinos en la reserva natural de Punta Clara. Este caso ha captado la atención pública debido a las acusaciones de graves daños ambientales y la fuerte repercusión de la sentencia en los medios oficiales de la provincia.
Durante el juicio, el ex-director declaró que, en su inspección de la zona acusada de destrucción de nidos y muerte de pingüinos, no había hallado pruebas de tales daños. Según su testimonio, en la época en que realizó la visita, los pingüinos no estaban presentes en la reserva de Punta Tombo, lo que respaldaría su afirmación de no haber encontrado ni cadáveres de animales ni nidos destruidos. Sin embargo, tras la sentencia favorable a los denunciantes, el gobierno provincial, liderado por el gobernador Ignacio Torres, emitió un comunicado celebrando el fallo judicial y destacando la labor de los testigos y peritos clave en el proceso.
Entre estos últimos se encuentra el biólogo Pablo Borboroglu, quien, junto a su esposa, también participó como testigo y perito en el juicio, luego de haber sido el denunciante inicial del caso. La influencia de Borboroglu en este tema no es nueva; al inicio de la gestión de Torres, trascendió que, por recomendación del investigador, el entonces director de Flora y Fauna fue apartado de su cargo. Sin embargo, ante las críticas de diversas organizaciones de la provincia y de la comarca que respaldaban al funcionario, fue reinstalado en su puesto.
Este retorno, sin embargo, resultó ser temporal. Tras el revuelo mediático y las comunicaciones oficiales sobre el fallo judicial, al director se le volvió a solicitar su renuncia de manera definitiva. Esta vez, el gobierno provincial ya ha designado a Sandra Rivera en su reemplazo, cerrando un ciclo que expone las tensiones entre la gestión política, el cuidado ambiental y los intereses de la comunidad científica en Chubut.
La salida del director abre interrogantes sobre las políticas ambientales de la provincia y el papel de actores externos en las decisiones de gestión, en un contexto en el que el ecosistema de Chubut y su biodiversidad requieren de protección y vigilancia constantes.


