El buque escuela de Países Bajos “Oosterschelde” que está recorriendo el mundo cumpliendo con la expedición “Darwin200 fondeó en la últimas horas frente a Puerto Madryn donde permanecerá hasta el próximo 21.
Trasporta 7 tripulantes y 20 aprendices de distintas nacionalidades (entre ellos Holandeses, británicos, norteamericanos, daneses, uruguayos, etc)
Se trata de una goleta de 3 palos llamada “Oosterschelde”, de 50 metros de eslora.
La historia del “Oosterschelde” empieza tras la Primera Guerra Mundial. La industria marítima neerlandesa, ante la pérdida de muchos barcos y la subida del precio del fuel, comienza a invertir en barcos de carga a vela para minimizar riesgos y gastos al mismo tiempo. En ese periodo 500 barcos de este tipo son construidos en Holanda. Es en 1918 cuando la goleta “Oosterschelde” fue construida en la Sailing Ship Fondation de Rotterdam.
Construido como carguero rápido, se diseñó para poder transportar hasta 400 toneladas de mercancía (arcilla, madera, piedra, paja, entre otros, así como arenques, bananas y patatas etc.)
La goleta cuenta con 50 metros de eslora, 40,12 m de largura de casco, un calado de 3 m, 7,5 m de manga y un velamen de 891 m2.
En 1921 el barco es vendido al capitán Kramer con quien el “Oosterschelde” navegaría principalmente por las costas europeas y africanas hasta 1939, a las puertas de la Segunda Guerra Mundial, que es vendido a una empresa danesa convirtiéndose en uno de los barcos más modernos de su flota, donde fue rebautizado como “Fuglen”.
En 1954 pasa a tener bandera sueca. Los cargueros de vela ya no eran lo suficientemente rápidos para el transporte de mercancías, por lo que el barco se transformó en un carguero para poder seguir en el mercado Quitaron sus mástiles e instalaron una torre de observación y empezó a navegar con el nombre de Sylvan hasta 1988 que vuelve a Holanda para ser restaurado a su forma original.
Los planes de restauración se llevaron a cabo, gracias a investigaciones históricas y la colaboración del último capitán alemán que había navegado a bordo antes de su transformación. Pero las obras iban a ser muy caras. La Sailing Ship Fondation de Rotterdam pagó los gastos de la restauración gracias a la publicidad.
Es en la primavera de 1990 es cuando comienza la restauración bajo la atenta mirada de 3 museos marítimos que cooperaron con el astillero. Este enfoque garantizó la autenticidad de la restauración. De ese modo, el 21 de agosto de 1992 su Alteza Real la princesa Margarita, reconoce oficialmente el barco.
Entre los viajes destacados llevados a cabo por el “Oosterschelde” se encuentran:
1994: el viaje a la Antártida.
Octubre de 1996 a Abril de 1998: un viaje alrededor del mundo visitando en particular Indonesia, Hong Kong, Japón, Nueva Zelanda, Cabo de Hornos y la Antártida.
Aunque cualquiera puede permitirse una travesía a bordo de este barco, embarcar en “Oosterschelde” tiene sus particularidades ya que todos los pasajeros deben participar en la vida del barco asegurando los turnos de día y de noche lo que supone una auténtica experiencia.
En Puerto Madryn gestiona cuestiones relativas a la permanencia en rada y actividades de sus tripulantes la agencia Port Service.
Precisamente Víctor Reyes, titular de la mencionada agencia dio detalles. (AUDIO)

A día de hoy, el Oosterschelde es el último barco holandés de estas características que sigue en activo y se le considera monumento nacional.
Más información sobre el barco:
www.oosterschelde.nl


