Mientras el Gobierno provincial insiste en mostrar un escenario de “normalidad” y orden en las cuentas públicas, distintos gremios estatales de Chubut profundizan medidas de fuerza que evidencian un malestar creciente en sectores clave como educación, salud y justicia.
La jornada del jueves 23 aparece como un punto de confluencia del conflicto.
La ATECh convocó a un paro provincial con movilización a Rawson, frente al Ministerio de Educación, en reclamo de aumento salarial real, recomposición de partidas escolares y condiciones laborales dignas. La medida se enmarca en una “unidad sindical” que busca amplificar el reclamo.
En paralelo, desde ATE se impulsa una jornada de lucha con movilización y reclamos por la apertura urgente de paritarias y el pase a planta de trabajadores precarizados.
En el sector salud, la convocatoria incluye una asamblea en el Hospital Isola de Puerto Madryn.
El malestar también alcanza al ámbito judicial. Desde SITRAJUCH advierten por salarios “freezados” y la incertidumbre en el pago en tiempo y forma. Esta semana impulsaron acciones simbólicas en las calles y anticipan la presentación de una nota formal ante el Gobierno provincial.
En salud, la AGREMEDCH declaró el estado de asamblea permanente y no descarta medidas de fuerza en el corto plazo, en reclamo de paritarias dignas, cumplimiento de compromisos salariales y regularización laboral.
Por su parte, SITRAVICH se mantiene en estado de alerta, aunque condicionado por una conciliación obligatoria vigente, lo que limita momentáneamente las medidas directas.
En contraste, el sector policial atraviesa un período de acuerdo salarial vigente hasta julio, lo que lo mantiene al margen del actual escenario de conflictividad.
El cuadro general muestra una simultaneidad de reclamos que atraviesa distintas áreas del Estado. La reiteración de pedidos por recomposición salarial, precarización laboral y demoras en pagos tensiona la narrativa oficial de estabilidad. Mientras desde el Ejecutivo se sostiene que la situación está bajo control, en la práctica los gremios multiplican protestas y advierten sobre un deterioro que, lejos de resolverse, parece profundizarse.




