Aunque los alumnos ya cuentan con aulas para cursar bajo un mismo techo, la comunidad educativa advierte que siguen faltando espacios esenciales para el funcionamiento de la institución. Educación Física se realiza al aire libre, los actos se desarrollan en un pasillo y aún no hay definiciones sobre la continuidad de las obras.
La comunidad educativa de la Escuela N° 7733 de Puerto Madryn volvió a manifestar su preocupación por la falta de infraestructura que afecta el normal desarrollo de las actividades escolares. Esta vez, el reclamo apunta a la construcción del Salón de Usos Múltiples (SUM), la cocina y otros espacios complementarios que formaban parte de las expectativas de las familias tras años de pedidos y obras inconclusas.
Fernanda Zárate, madre referente de la comunidad educativa, recordó que el conflicto lleva más de cinco años y que, si bien se logró que todos los estudiantes puedan asistir a clases en un mismo edificio, todavía persisten importantes carencias.
“Los alumnos tienen clases, las aulas están construidas y están todos bajo un mismo techo, pero la obra del SUM y la cocina no tiene ningún avance ni hay información sobre cuándo se realizará”, sostuvo.
Según explicó, la situación impacta especialmente en el dictado de Educación Física. La escuela cuenta con alrededor de 295 estudiantes y no dispone de un espacio adecuado para desarrollar las actividades deportivas.
“Los chicos son convocados a la escuela pero las clases de Educación Física se hacen afuera porque dentro del establecimiento es imposible. Nos preocupa que estén a la intemperie porque nunca se contempló el SUM”, indicó.
La falta de este espacio también condiciona la realización de actos escolares y otras actividades institucionales. “Los actos se hacen en un pasillo. No dejamos de hacerlos, pero es evidente que falta una planificación para completar una escuela que todavía no está terminada”, agregó.
Zárate explicó además que intentó obtener respuestas de las áreas responsables de la obra, pero hasta el momento no recibieron precisiones sobre los plazos ni sobre el alcance de las futuras intervenciones.
Mientras tanto, parte de la actividad escolar continúa dependiendo de espacios cedidos por la Escuela N° 46. Esa alternativa permitió incorporar sectores adicionales mediante construcciones en seco para que los estudiantes de la secundaria pudieran concentrar sus actividades en el mismo predio.
“Tenemos un hijo que va a terminar sexto año sin haber conocido la escuela terminada. Los estudiantes que egresarán el próximo año son quienes más sufrieron esta situación durante toda su secundaria”, expresó.
El reclamo de las familias resurge pocos días después de que el ministro de Infraestructura del Chubut, Hernán Tórtola, mencionara a la Escuela 7733 durante la presentación del denominado Plan Galina, que prevé la ejecución de obras financiadas con recursos provenientes del endeudamiento provincial.
En esa oportunidad, el funcionario señaló que “tenemos la ampliación de la 7733, una escuela que los padres y los docentes nos pedían ampliar, está contemplada”, aunque no brindó detalles sobre el alcance específico de los trabajos previstos ni si incluyen la construcción del SUM y la cocina reclamados por la comunidad educativa.
Ante la falta de definiciones, las familias decidieron volver a visibilizar la situación y reclamar información concreta sobre las obras pendientes para completar la infraestructura de una institución que continúa funcionando con limitaciones pese a los avances logrados en los últimos años.


