La comunidad educativa de la Escuela N° 750 de Puerto Madryn volvió a encender las alarmas en las últimas horas, luego de que trascendiera que desde el Gobierno provincial se dispondría el retiro de equipos de aire acondicionado tipo split instalados en el establecimiento.
Según la información que comenzó a circular este lunes, los equipos —once unidades frío/calor— serían retirados este martes con el objetivo de ser trasladados a otro edificio escolar, lo que generó preocupación e indignación entre docentes, ex directivos, familias y ex alumnos.
“Sería desmantelar la escuela después de todo lo que costó”, expresó una integrante de la comunidad educativa del establecimiento, quien recordó que estos equipos fueron adquiridos en el marco de la emergencia edilicia que atravesó la institución y que demandó años de reclamos.
La Escuela 750 fue durante largo tiempo uno de los casos más críticos en materia de infraestructura escolar en la ciudad. Tras reiteradas protestas y gestiones que involucraron a directivos, familias, ex alumnos, el Municipio y el Concejo Deliberante, en 2022 se logró una intervención provincial que incluyó obras de fondo.
En ese contexto, a fines de abril y principios de mayo de ese año se instalaron once equipos de aire acondicionado frío/calor, con el objetivo de garantizar la calefacción de las aulas ante la falta de gas y permitir el normal desarrollo de clases.
La instalación fue acompañada por una obra eléctrica específica, con intervención de Servicoop, que incluyó nueva infraestructura para soportar la demanda energética de los equipos.
Posteriormente, en 2023, se completaron otras refacciones, incluyendo la instalación de calderas y mejoras integrales en el sistema eléctrico del edificio.
En su momento, incluso, desde el propio Ministerio de Educación se había asegurado que los equipos quedarían de manera permanente en la institución. “Estos equipos no se van a sacar”, había sido el compromiso asumido, destacando que permitirían garantizar calefacción en invierno y refrigeración en verano.
Frente a este nuevo escenario, la comunidad educativa se declaró en estado de alerta y anticipó que en las próximas horas realizará presentaciones formales ante el Ministerio de Educación, el Municipio de Puerto Madryn y el Concejo Deliberante, solicitando que se interceda para evitar el retiro de los equipos.
El caso vuelve a poner en agenda la situación edilicia de los establecimientos educativos y la necesidad de sostener las soluciones alcanzadas tras años de reclamos.






