Este jueves 12 de junio se realizará una nueva audiencia de revisión de la prisión preventiva que cumplen en modalidad domiciliaria Gustavo Carreño y Matías Draiye, los dos acusados por la desaparición de Eber “Chuky” Estremador, en un caso que avanza hacia un juicio por jurado a pesar de que el cuerpo de la víctima nunca fue encontrado.
Ambos imputados están detenidos desde hace varios meses, señalados por la investigación como responsables de haber agredido y secuestrado a Estremador, quien no volvió a ser visto desde entonces. En esta instancia se evaluará si continúan en esa condición mientras se acerca el juicio o si alguna de las partes logra un cambio en la situación procesal.
La audiencia genera gran expectativa, especialmente para los familiares de la víctima. Su hermana expresó en redes sociales su preocupación ante la posibilidad de que los acusados recuperen la libertad: “Mi hermano desapareció porque estas personas así lo quisieron. Yo quiero que cumplan como debe ser, no en sus casas. ¡Presos los quiero! Esperemos que la justicia no falle”.
PRUEBAS SIN CUERPO Y UN PRECEDENTE RECIENTE
La investigación, llevada adelante por la División Policial de Investigaciones (DPI), reunió pruebas consideradas contundentes: cámaras de seguridad, testimonios clave y peritajes señalarían que Estremador fue agredido y subido a un vehículo por los ahora imputados. Desde ese momento, no hubo más rastros.
El caso se proyecta con similitudes al de José Cretton, en la zona andina, donde se logró una condena por homicidio sin que apareciera el cuerpo. Aquella sentencia marcó un precedente importante en la jurisprudencia provincial, y se estima que la fiscalía lo usará como punto de apoyo en el juicio por la desaparición de Estremador.
Desde esferas judiciales explicaron que las prisiones preventivas deben revisarse periódicamente y que, si bien no implican una pena, el tiempo transcurrido puede computarse en caso de una condena posterior. Esta dinámica obliga a una evaluación constante entre el riesgo procesal y los derechos del imputado.
LO QUE VIENE
La audiencia del jueves podría derivar en la ratificación de la prisión domiciliaria, una modificación de la misma o, eventualmente, la fijación de fecha para el juicio por jurado. En ese proceso serán ciudadanos comunes quienes decidirán si las pruebas reunidas son suficientes para dictar una condena, aun sin la presencia del cuerpo.
Por ahora, la familia de Estremador sigue esperando justicia y verdad. Y, como expresó su hermana, lo que más duele es que «nadie ha encontrado su cuerpo».


