La fiscal Silvana Salazar presentó la acusación formal contra los seis imputados por los homicidios de Federico Lomeña y Héctor Nehemías López, ocurridos en diciembre de 2018 en Puerto Madryn. Los acusados son Genaro Carrizo Artiles (27), Giulio De Cecco (26), Aarón Sepúlveda (26), B.B. (23, menor de edad al momento del hecho), Nalib Zajur (25) y Nicolás Valencia (27), quienes deberán responder por su presunta participación en los hechos que derivaron en la muerte de ambas víctimas.
El expediente atravesó un extenso y complejo proceso judicial. En su momento, la investigación fue remitida al fuero federal por posibles vínculos con el narcotráfico, pero la Corte Suprema de Justicia de la Nación resolvió que debía continuar en el fuero provincial. Tras ese fallo, el caso regresó a la Justicia ordinaria y se reanudaron las actuaciones, que ahora avanzan hacia la audiencia preliminar, paso previo a la elevación a juicio.
La audiencia seguramente será en 2026, ya que aún resta el emplazamiento formal de las partes. Se prevé que el debate se realice ante un tribunal colegiado de tres jueces, dado que la causa no se desarrollará bajo la modalidad de juicio por jurados. Algunos magistrados locales ya intervinieron en etapas previas, por lo que se evalúa la posible participación de jueces de Trelew.
Fuentes judiciales indicaron además que tres de los imputados podrían acordar un juicio abreviado, lo que será discutido durante la audiencia preliminar.
El doble homicidio de Lomeña y López conmovió a la ciudad en diciembre de 2018. Los cuerpos de las víctimas fueron hallados semienterrados y cubiertos con cal, en inmediaciones de El Doradillo y playa Paraná, respectivamente.
Durante la investigación se estableció que Nicolás Cerrudo (20), amigo de las víctimas y de los acusados, se suicidó días después del hecho. En una carta dirigida a su familia, el joven advirtió que se había involucrado en una situación peligrosa:
“Esto nos pasa por jugar con fuego”, escribió antes de quitarse la vida.
Según la reconstrucción judicial, Cerrudo había pedido a su grupo de amigos ayuda para “matar a un transa”, e incluso mencionó la compra de cal y nafta, elementos que luego fueron hallados en los lugares donde aparecieron los cuerpos.





